El Comité Organizador ya es el dueño temporario del predio que será el hogar de los casi 4 mil atletas que participarán de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.

Ramiro Calello

Pasadas las 15 de hoy comenzó al acto de entrega de la Villa Olímpica de la Juventud al Comité Organizador de Buenos Aires 2018.

El jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta y el presidente del Comité Olímpico Argentino (COA) Gerardo Werthein, estuvieron rodeados de grandes nombres del deporte argentino como Luis Scola, Paula Pareto, José Luis Clerc, Federico Molinari y Sebastián Crismanich.

“En la vida hay que ser profesional y trabajar bien, pero también se necesita un poco de suerte, nosotros la hemos tenido”, comentó Werthein sobre la temprana entrega de la Villa, a seis meses del comienzo de la competencia.

Siguiendo la misma línea, Larreta agregó: “Es un orgullo saber que el trabajo aquí está finalizado, lo logramos codo a codo con el COA y el Comité Olímpico Internacional”.

La Villa, ubicada en la Comuna 8, al sur de la Ciudad, será desde el 1º al 20 octubre el hogar de casi 7.000 personas entre atletas, entrenadores y miembros de las delegaciones.

“Hemos decidido ubicarla en esta zona para potenciar el desarrollo y la inclusión”, aseguró el jefe de Gobierno. La Villa Olímpica cuenta con 31 edificios y casi 1.200 hogares. Una vez terminados los Juegos, las viviendas serán habitadas por vecinos que las compraron mediante créditos.

 

La recorrida

 

Ni bien llegó al lugar, AVISPADOS fue recibido por personal de prensa. Ellos se encargaron de hacer una especie de visita guiada para este cronista, que incluyó un pantallazo por las actividades que se estaban llevando a cabo y una recorrida por los departamentos.

Niños de distintos colegios porteños realizaron prácticas de algunos deportes olímpicos como básquet 3×3, tenis con Clerc, futsal con Diego Giustozzi, lucha y tiro con arco.

Luego del acto, fue posible visitar uno de los departamentos donde vivirán los jóvenes atletas. El mismo cuenta con varias camas individuales, un baño espacioso y una vista privilegiada hacia el resto de la Villa Olímpica.

Las casas no poseen cocina porque no está permitido y se estima que será un espacio sólo para descansar, ya que entre entrenamientos y actividades culturales, los participantes pasarán la mayoría del tiempo fuera de sus habitaciones.