La detuvieron en la Terminal de Ómnibus tras un operativo policial. La droga estaba escondida en su equipaje.
Una mujer de nacionalidad boliviana fue detenida a fines de la semana pasada en la terminal de micros del barrio porteño de Liniers, en la Comuna 9, luego de encontrarle ocultos 3,2 kilos de cocaína distribuidos en tres ladrillos y varias cápsulas.
El estupefaciente fue hallado durante los habituales controles de prevención de delitos federales y tareas preventivas de control e inspección sobre equipajes y pasajeros, que se realizan todos los días en la explanada de transportes.
Los agentes comenzaron la requisa a un ómnibus de larga distancia proveniente de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, provincia de Salta. Hicieron descender a los pasajeros y les llamó la atención la actitud de una señora que, rápidamente, tomó su equipaje pretendiendo abandonar la terminal sin ser inspeccionada.
La sospechosa fue interceptada por los oficiales de la Policía Federal Argentina (PFA) y trasladada hacia el escáner de rayos X. De esta manera, se identificó dentro del bolso de mano una imagen que era compatible con la presencia de droga en formato rectangular.
Ante la presencia de testigos, se llevó a cabo la verificación de los elementos en el interior de la mochila y arrojó resultado positivo para clorhidrato de cocaína.
En total, estaban distribuídos en tres ladrillos, 51 cápsulas de la misma droga y una bolsa con 360 gramos de hojas de coca. Asimismo, se encontró un teléfono celular, 42.6 mil pesos argentinos y 330 pesos bolivianos.
La mujer, de 44 años, quedó detenida, los estupefacientes fueron secuestrados y todos los elementos quedaron a disposición del magistrado interventor.
El caso pasó a la órbita de la Justicia federal, la cual ahora se enfoca en determinar el origen de la droga incautada, cuál era su destino final y si la mujer detenida operaba como parte de una red de narcotráfico organizada.
