El Gobierno de la Ciudad presentó la semana pasada un proyecto de ley para declarar como parte del patrimonio cultural porteño al mítico Mirador Salaberry del barrio de Mataderos.

La noticia –que a primera vista parece buena- en realidad no se condice con el periplo legal que vienen atravesando los vecinos del mirador, ubicado en la Avenida General Paz 13.524.

Es que en 2013, la lucha barrial logró que la Legislatura aprobara su expropiación, aunque el Gobierno porteño aún no realizó las acciones correspondientes que convertirían al espacio en referente de “actividades vinculadas a la identidad barrial de Mataderos”.

“¿Para qué tanta declaratoria si no se cumple la ley?”, preguntó retóricamente la presidenta de la Asociación Civil Foro de la Memoria de Mataderos Zulema Cañas.

En diálogo con Avispados, la museóloga recriminó que el proyecto presentado “no tiene sentido”. Según explicó, la expropiación caduca tras 5 años sin ser cumplida. “Quedan dos y el propietario tiene 93 años”, subrayó como para dejar en claro la urgencia que requiere el caso.

El nuevo proyecto, ingresado el lunes 12, no llegó a ser tratado en la última sesión ordinaria del año. Ahora, tendrá que esperar hasta el próximo período o colarse en alguna extraordinaria que llegara a programarse durante el verano.

 

La historia del Mirador Salaberry

 

Cuando en 1858 se construyó la casa con mirador a la vera del Camino de Tropas (actual Avenida General Paz), el barrio de Mataderos no era ni un proyecto, nadie pensaba en la Legislatura y mucho menos en que, 158 años después, un Gobierno porteño pediría su protección.

En ese momento, la casa con aljibe, sótano y torre para donde divisar las tropas de ganado que era arriadas desde La Tablada, proveía de agua a los animales antes de su ingreso al Mercado de Hacienda.

En la actualidad, la Ciudad aún conserva tres miradores entre los que se encuentra el Salaberry. Con una protección cautelar y grado de intervención 1 otorgada en 2003, la edificación estuvo en peligro de ser vendida por sus dueños y demolida por compradores hasta 2013, cuando la Legislatura sancionó su expropiación.

El proyecto aprobado había sido presentado por el por entonces diputado y actual ministro de Seguridad bonaerense Cristian Ritondo, oriundo de Mataderos, tras la insistencia vecinal.

Tres años después, el Mirador Slaberry aún no fue expropiado, incumpliendo el mandato legal. Durante este año, la diputada y vecina de la Comuna 9 Paula Oliveto Lago presentó un pedido de informes para conocer, aunque sea, si el Banco Ciudad había realizado la tasación prevista. El expediente ni siquiera fue tratado.