“No a la Torre Obelisco”: nueva convocatoria vecinal en contra de las megaconstrucciones

Un abrazo solidario se realizará hoy a la tarde para oponerse a una edificación que se está realizando en Naón.

Los vecinos de Barrio Naón, de la Comuna 9, volverán a reunirse para reclamar que se frene con la construcción de megatorres en la zona, que afectan su calidad de vida y su identidad local.

La protesta será hoy, miércoles 11 de febrero, a partir de las 18, en Ercilla 7653, donde se está desarrollando una obra con una causa judicial en proceso, luego del levantamiento de una cautelar hace unos meses.

Al respecto, desde el Colectivo Barrio Naón expresaron: “Nos volvemos a encontrar para hacer un abrazo simbólico. Ahora más que nunca, frente a la reanudación de los trabajos, nos juntamos para darle fuerza a nuestro reclamo, para exigir que vuelva a ser efectivo el amparo y para defender lo que es nuestro: nuestra historia y nuestra forma de vivir”.

También explicaron que lo bautizaron Torre “Obelisco” porque va a tener 48 metros y 14 pisos, en medio de casas de uno o dos pisos -lo que les generará pérdida de luz, espacio verde y tranquilidad, entre otras problemáticas-, y denunciaron que el edificio no respeta las escalas y solo está destruyendo la zona “en nombre del negocio inmobiliario y con silencio de las autoridades”.

“Nos preguntamos: ¿Quién aprobó semejante barbaridad? ¿Con qué estudios? ¿Con qué impacto ambiental? ¿A beneficio de quién? Porque seguro no es a favor del barrio”, apuntaron.

¿Campaña de difamación?

Por su parte, la empresa desarrolladora Urban Haus lanzó una serie de comunicados en los que sostuvieron que están “siendo víctimas de información maliciosa y temeraria por parte de un grupo de vecinos”.

El primero salió en noviembre de 2025, en el marco de un amparo judicial al que le dio lugar la Jueza subrogante Dra. Natalia Tanno del Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo, y que logró frenar -temporalmente- las obras.

Y el segundo se dió a conocer hace unos días en sus redes sociales, donde replicaron: “Nos vemos en la necesidad de defender nuestro buen nombre y honor comercial, ya no solo dentro del expediente judicial, sino adoptar una postura más contestataria”; a la vez que afirmaron que la justicia rechazó el pedido cautelar y que luego el Gobierno de la Ciudad hizo lo propio, ordenando “levantar la suspensión de los registros del plano en Etapa Proyecto y del Permiso de Ejecución”.

“Como pueden ver, Urban Haus se encuentra plenamente autorizada para reanudar las construcción en la calle Ercilla 7653. De modo que, lo que manifiesta este grupo de que estaríamos reanudando las tareas sin los permisos suficientes se muestra como una mentira (más) que ya no toleraremos”, manifestaron.

A la vez que enfatizaron: “Si la campaña de agravios continuara, avanzaremos con las medidas legales correspondientes contra aquellas personas que difamen y/o alteren el normal desarrollo de la obra aprobada y habilitada por el GCBA, ya que hemos sido respetuosos con la opinión de los vecinos, el amparo que se interpuso y la resolución del juez interviniente”.

Pero la agrupación les respondió: “Este amparo está respaldado por más de tres mil firmas y por un barrio entero que defiende su identidad, su escala urbana y su calidad de vida. No existe ninguna difamación, todo lo que venimos señalando se basa en hechos reales, documentación oficial y en la ley vigente”.

Según expusieron, para llevar a cabo la edificación no se realizó la Evaluación de Impacto Ambiental exigida por la ley ni se estudió cómo podía perjudicar el área, no hubo una audiencia pública y la tramitación del proyecto tiene “serias irregularidades”.

El rechazo de una medida cautelar no significa que la causa haya terminado ni que los vecinos hayamos perdido. El expediente principal continúa su trámite y actualmente se encuentra en instancia de Cámara, donde se están impulsando nuevas medidas solicitando la suspensión. No existe hasta el momento una sentencia definitiva sobre el fondo del proyecto. La eventual reanudación de tareas es un efecto procesal, no una habilitación final”, explicaron.

Y concluyeron: “Nos preocupa profundamente que, en lugar de brindar información clara y transparente, se opte por construir un relato unilateral, silenciar voces y borrar opiniones. Defender el barrio es ejercer derechos”.