club liniers

El domingo pasado la institución llegó a su centenario. Fue reconocido por la Legislatura y el presidente de la Comuna 9.

Un 25 de enero de 1926 un grupo de vecinos le daba origen al Club Liniers, también conocido como Club Palmar, que hoy se ubica sobre la calle de nombre homónimo al 7035. El domingo pasado, en su centenario, el presidente de la Comuna 9 Maximiliano Mosquera Fantoni le entregó un reconocimiento por su trayectoria. Ya había hecho lo propio la Legislatura de la Ciudad en diciembre del año pasado y pronto se le colocará una placa conmemorativa.

En sus redes sociales, Mosquera Fantoni informó que se reunió con el presidente Omar Dolz, la vicepresidenta Andrea Ferri y la tesorera Lorena Bustos.

“El diploma entregado expresa el aporte de la entidad al deporte, la inclusión y la vida social de la comunidad, cuyos valores lo convirtieron en emblemático y querido por generaciones”, agregó.

En diciembre, el Parlamento porteño aprobó una iniciativa para expresar su beneplácito y rendir homenaje a este emblema de la Comuna Lisandro de la Torre, por lo que se colocará -en marzo según se calcula- una insignia en la sede.

El proyecto de resolución fue presentado por los diputados por Unión por la Patria Juan Pablo Modarelli y Matías Barroetaveña, quienes en el documento expresaron: “Su historia refleja su resiliencia. Su vigencia, luego de 100 años de historia, demuestra que sigue siendo un espacio fundamental de inclusión, contención y desarrollo deportivo, social y cultural”.

Historia

El Club Liniers nació como un espacio de encuentro, recreación y desarrollo social. En sus primeros años desarrollaron la práctica de deportes populares como la pelota paleta y las bochas. La inauguración del natatorio en 1951 fue un hito para la institución, que permitió que miles de jóvenes pudieran aprender a nadar y participar de torneos.

Luego se construyó una cancha en el segundo piso destinada a básquet, fútbol y vóley, y más tarde se sumaron propuestas gimnasia artística y deportiva, taekwondo y boxeo, entre otros. También fue un actor central en la vida cultural de la zona.

Pero en la década del 2000, la crisis económica lo dejó al borde del remate judicial y debió cerrar en 2020.

Dos años más tarde una nueva Comisión Directiva asumió el enorme desafío de recuperar la institución y luego de mucho trabajo, se logró levantar el pedido de quiebra, sanear sus cuentas y reabrir sus puertas.

Hoy cuenta con más de 800 socios y socias que participan de disciplinas como fútbol, básquet, vóley, natación, gimnasia, boxeo, musculación y muchas otras.