El Parlamento porteño aprobó un proyecto para colocar una placa en la institución por su 100° aniversario.
El Club Liniers, ubicado sobre la calle Palmar 7035, en el barrio de nombre homónimo, cumplirá el 25 de enero de 2026, sus primeros 100 años al servicio de la comunidad. En ese marco, la Legislatura de la Ciudad aprobó una iniciativa para expresar su beneplácito y rendir homenaje a este emblema de la Comuna 9.
El proyecto de resolución fue presentado por los diputados por Unión por la Patria Juan Pablo Modarelli y Matías Barroetaveña y contempla que se coloque en el lugar una placa conmemorativa.
Fundado en 1926 por un grupo de vecinos comprometidos con el progreso de su barrio, fue pensado como un espacio de encuentro, recreación y desarrollo social. Y desde allí se constituyó como un verdadero motor comunitario, generando vínculos de pertenencia y brindando a varias generaciones la posibilidad de acceder al deporte, la vida social y la cultura.
En sus primeros años desarrollaron la práctica de deportes populares como la pelota paleta y las bochas, actividades que sentaron las bases de un espíritu comunitario que con el tiempo se consolidó. Gracias al esfuerzo de sus asociados y el compromiso colectivo, fue creciendo hasta alcanzar la actual sede de la calle Palmar 7035.
La inauguración del natatorio en 1951 fue un hito para la institución, que permitió que miles de jóvenes pudieran aprender a nadar y participar de torneos.
Luego se construyó una cancha en el segundo piso destinada a básquet, fútbol y vóley, y más tarde se sumaron disciplinas como gimnasia artística y deportiva -que se convirtió en una insignia con representación a nivel nacional-, además de taekwondo, boxeo, entre otros.
También tuvo una gran variedad de propuestas de entretenimiento, desde celebraciones vecinales, hasta obras de teatro, espectáculos musicales y variadas expresiones artísticas, lo que lo consolidó como un actor central en la vida cultural de la zona.
Sin embargo, en la década del 2000 atravesó una grave crisis económica y dirigencial, lo que llevó a contraer una enorme deuda e incluso a enfrentar pedidos de remate judicial. Finalmente, debió cerrar en el 2020.
Dos años más tarde una nueva Comisión Directiva asumió el enorme desafío de recuperar la institución y luego de mucho trabajo, se logró levantar el pedido de quiebra, sanear sus cuentas y reabrir sus puertas.
Hoy cuenta con más de 800 socios y socias que participan de disciplinas como fútbol, básquet, vóley, natación, gimnasia, boxeo, musculación y muchas otras.
“La historia de este club también refleja su resiliencia. Su vigencia, luego de 100 años de historia, demuestra que sigue siendo un espacio fundamental de inclusión, contención y desarrollo deportivo, social y cultural”, sostuvieron los diputados en los fundamentos del escrito.
Y concluyeron: “Por todo lo expuesto, y en reconocimiento a su invaluable contribución al desarrollo del barrio y de la Ciudad en su conjunto, solicitamos a este Honorable Cuerpo la aprobación del presente proyecto de resolución”.
