Hospital Santojanni

El programa del Gobierno porteño fue ampliado y se le sumó el nosocomio de la Comuna 9.

La Ciudad de Buenos Aires extendió la Red de Atención para el Accidente Cerebrovascular (ACV) e implementó un protocolo de respuesta actualizado y estandarizado, con el objetivo de mejorar la atención y reducir las posibles secuelas. Entre los espacios que se sumaron, está el Hospital Santojanni, ubicado sobre Pilar 950, en el barrio de Liniers, Comuna 9.

Cada año, aproximadamente 1500 personas en la CABA sufren un ACV, lo que lo convierte en una de las principales causas de muerte y discapacidad. Pero si se actúa dentro de las primeras cuatro o cinco horas desde el inicio de los síntomas, es posible minimizar el daño neurológico y mejorar la recuperación.

Por eso, la nueva Red incorporó más nosocomios con equipos especializados, protocolos clínicos estandarizados y una coordinación activa con el SAME, para poder actuar más rápido, brindar el tratamiento adecuado y salvar vidas.

Son seis los establecimientos que forman parte del programa. Estos se dividen en dos niveles según su complejidad.

El primero está constituido por las Unidades de Stroke (U.S.): el Hospital Ramos Mejía y el Pirovano. Y el segundo por las Stroke Team (S.T.): el Fernández, el Santojanni, el Argerich y el Durand.

Estos centros de salud cuentan con equipos especializados en guardia para la identificación, evaluación y tratamiento rápido, con posibilidad de realizar trombólisis, y en el caso de Ramos Mejía y Argerich, también trombectomía.

Cada uno de ellos recibe derivaciones definidas desde otros efectores generales agudos de su zona de influencia.

El SAME, por su parte, es quien activa el Código ACV y traslada al paciente directamente a la institución más adecuada según cada caso, acortando los tiempos de atención.

Entre los beneficios que exponen desde el GCBA se encuentran la derivación directa a nosocomios con capacidad resolutiva, el Código y su circuito formalizado (aviso, asignación de establecimiento, preaviso, traslado y referencia) y los protocolos clínicos unificados, con carga de datos y monitoreo de tiempos críticos.

También, la capacitación específica al personal de emergencias, enfermería y guardias y equipos de salud involucrados; los simulacros intra-hospitalarios y seguimiento por indicadores; la derivación temprana a rehabilitación post evento agudo; la mayor velocidad en los tiempos de respuesta; y la comunicación fluida entre los diversos sectores del sistema.

Además, el plan contempla la compra centralizada de insumos, fármacos y materiales para neurohemodinamia, así como la instalación progresiva de nuevos angiógrafos en sitios estratégicos, con el objetivo de ampliar la capacidad de respuesta en toda la red valorando eficiencia.

Los síntomas del ACV son la dificultad repentina para hablar. la pérdida súbita de fuerza en brazos o piernas, la boca torcida o problemas para sonreír. Si vos o alguien cercano presenta alguno de estos síntomas, se debe llamar inmediatamente al 107.