Así lo anunció el ministro de Justicia y Seguridad. Serán 250 los operadores de la Policía que las utilizarán a partir del próximo lunes.
Eugenio Burzaco, titular de la cartera de Justicia y Seguridad de la Ciudad, anunció que a partir del próximo lunes 17 la Policía porteña empezará a usar las Taser.
Los 250 agentes que las utilizarán fueron capacitados en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP) con los protocolos de uso.
Los Dispositivos Electrónicos de Inmovilización Momentánea envían una descarga eléctrica a través de dardos que permiten inmovilizar a personas violentas o en estado de desequilibrio sin causarles daño permanente.
Se trata de pistolas de baja letalidad que, según aseguran desde la Ciudad, van a ayudar a fortalecer la seguridad y combatir la delincuencia.
“La idea es que con esta arma evitemos el uso del arma de fuego y podamos detener a personas que atacan con elementos cortantes, y de esa manera contener a la persona sin peligro para ella o terceros”, sostuvo Burzaco.
Y adelantó que “a partir del 17 de julio esta arma va a estar ya en uso en toda la Ciudad de Buenos Aires, especialmente estaciones de subte, terminales de ómnibus, colectivos y trenes”, adelantó Burzaco.
Los oficiales van a trabajar en binomios, uno será el encargado de disparar y el otro de reducir al delincuente o a la persona que tuvo el brote psicótico.
Las armas graban toda la secuencia de uso -en imágenes y en audio-, por lo que pueden verificarse posteriormente las condiciones de tiro, cosa que no ocurre con las armas de fuego reglamentarias.
“La implementación de las pistolas Taser se ha visto como un avance significativo en la lucha contra la delincuencia en CABA. Además de su eficacia demostrada en otros países, ofrecen una alternativa segura y eficiente para contener a individuos violentos en lugares concurridos, como estadios o estaciones de transporte público”, expusieron desde el GCBA.
Con la implementación de esta medida, la Ciudad se une a otros países y ciudades de todo el mundo que las han adoptado como parte de sus estrategias de seguridad, incluidos Estados Unidos, Alemania, Italia, España, Australia, Brasil, Canadá, Colombia, Corea del Sur, Francia, Nueva Zelanda, el Reino Unido y Singapur.
