El bar del Club Glorias Argentinas tiene una larga historia musical. En esta nota repasamos la trayectoria y actualidad de este ícono del barrio de Mataderos.

Por Melina Lacoste

Milonga, tango, rock, blues y jazz resuenan en sus paredes desde 1941 hasta hoy. Innumerables artistas han dejado su huella tras la entrada imponente de Andalgalá 1982, en la Comuna 9.

El bar fue fundado el 23 de diciembre de 1941. En su escenario brillaron cantautores como Ástor Piazzola, Hugo del Carril y Julio de Caro, orquestas y carnavales se disfrutaron hasta casi los años 60.

Con el correr del tiempo, la modernidad fue arrastrando todo hacia la renovación; vino una nueva etapa, el Club del Clan y la Nueva Ola no dejaron afuera al clásico Glorias con “Palito” Ortega y Sandro como los pioneros de la era.

Pero no todo fue buen pasar en la historia del club. En 2012 el tornado que dobló semáforos y voló techos hirió de muerte al club de Mataderos. Sin embargo, el Glorias le hizo honor a su nombre y renació de las cenizas.

El bar, por su parte, ya había logrado consolidarse como un ícono tanguero y milonguero del barrio. Así perdura hasta hoy, casi 77 años después de su apertura, enseñando los pasos de baile y fomentando la milonga.

El 18 de marzo de 2013 el Gobierno de la Ciudad lo declaró uno de los bares “notables”,denominación que se le otorga a “aquellos lugares relacionados con hechos o actividades culturales de significación, aquel cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local le proporcionen un valor propio”, según dispone la Ley nº 35 sancionada por la Legislatura porteña en 1998.

Todos los lunes se dan clases de tango en el salón y los miércoles a partir de las 21 se abre la pista gratuitamente a bailarines de todos los niveles.

Los viejos milongueros de Mataderos siguen viniendo. Antes pagaban un bono para ingresar pero ahora ya es totalmente gratuito”, le contó a AVISPADOS el organizador de las actividades del bar Néstor Miranda.

“Una de las noches que tocó Carlos Di Sarli con su orquesta, antes de comenzar llegó hasta el escenario una joven mujer con un ramo de flores y le dijo: ‘Para usted maestro’. Y Di Sarli, sonriendo agradecido, miró a su orquesta y anunció: ‘En honor a esta amable dama, hoy cambiamos la apertura por el tango A la gran muñeca’”, rememora Néstor.

Lo que podría ser una anécdota más, fue en realidad el principio de todo lo que pasó después. Porque a partir de ese día la milonga institucional del club de los domingos pasó a llamarse igual que aquella canción que Di Sarli cantó en honor a esa mujer que lo había condecorado.

Para los amantes de otros géneros musicales, la buena noticia es que no todo es tango en el bar del Glorias Argentinas. Hay clases de rock los viernes, fiestas temáticas los fines de semana, bandas en vivo y un espacio de reunión familiar donde se puede ir a comer y compartir un momento agradable.

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