Los legisladores le dieron ayer 30 días al Poder Ejecutivo para que responda qué pasó con la escuela de teatro de Mataderos que, después de estar en obra, afronta varios desperfectos.
A fines del año pasado, el edificio de Oliden 1245 (entre Zequeira y Zelada, Comuna 9) quedó listo para el comienzo de clases del ciclo lectivo 2018. Sin embargo, al poco tiempo de empezadas las clases aparecieron los problemas.
La comunidad educativa denunció filtraciones de agua (incluso en los tableros eléctricos), daños en las aulas con pisos de madera sin plastificar y fallas en los baños. Además, más de una vez los estudiantes se cruzaron con ratas en la escuela.
La comisión de Educación, Ciencia y Tecnología de la Legislatura trabajó sobre dos pedidos de informes presentados durante este año por los diputados Santiago Roberto (Unidad Ciudadana)y Daniel Solano (Frente de Izquierda). De la unificación de ambos textos salió el pedido de informes aprobado ayer.
La escuela Niní Marshall (la única escuela de la Ciudad especializada en teatro) había esperado más de 6 años para tener un edificio propio, tras operar en un espacio alquilado y en malas condiciones. La buena noticia enseguida fue empañada por el mal estado de la nueva construcción.
Qué quieren saber los legisladores
El texto aprobado ayer consta de 12 puntos que buscan saber qué empresa intervino en la obra, cuánto dinero se le pagó y si alguien controló lo hecho hasta el día de la mudanza de la escuela.
Además, el pedido de informes indaga a la Ciudad por el estado de los pisos de madera, las aberturas (puertas, ventanas y persianas) y cerraduras. Las condiciones de la red de agua, la conexión de gas y el tendido eléctrico también son parte de las preguntas.
Tras la denuncia de la comunidad educativa sobre las dificultades de accesibilidad para discapacitados, los legisladores consultaron si la escuela “cumple la normativa vigente” en ese punto.
Por otro lado, hicieron hincapié en las fallas de los baños y preguntaron si están previstas remodelaciones y la incorporación de sanitarios para discapacitados.
El texto también cuestiona si se realizará algún “operativo de desratización” y si existe un plan de obras.
“La situación de infraestructura que presenta el nuevo edificio está lejos de ser óptima o adecuada para las actividades que allí se realizan”, había argumentado en mayo el diputado Roberto cuando presentó el proyecto alusivo.