La iniciativa propone crear “un espacio de orientación debidamente señalizado y delimitado” en las sedes comunales para recibir a los mayores de 60 años.

El proyecto -que sería aprobado en dos semanas- busca que los más de 650 mil adultos mayores porteños (el 20% de la población) puedan ejercer sus derechos y garantizarles igualdad de oportunidades.

Para ello, promueve capacitar al personal de cada una de las 15 comunas y aportarles herramientas que les permitan atender y orientar correctamente a los mayores.

Además de garantizar el goce de los derechos de los ancianos, las funciones de estos nuevos espacios incluirán realizar trámites, coordinar con la Secretaría de la Tercera Edad las mejoras para el área según la información recibida, desarrollar acciones para mejorarles la calidad de vida y proponerles una participación activa en las decisiones comunales.

Una vez vigente esta ley, los nuevos espacios deberán, entre otros puntos, encargarse de “propiciar y fomentar programas especiales de educación y becas” para que los mayores se capaciten en función de su desarrollo profesional, como así también estimularlos a expresarse.

El proyecto fue presentado en noviembre del año pasado por el legislador Diego García de García Vilas junto a la ahora diputada nacional Graciela Ocaña, ambos de Confianza Pública, partido que forma parte del interbloque Vamos Juntos en la Legislatura.

“Resulta prioritario descentralizar oficinas de atención en el  territorio de la ciudad, de manera tal de hacer más efectivo el canal de comunicación entre los organismos gubernamentales y los adultos mayores”, había argumentado García Vilas.