Conocer lo que comemos para ser más sanos, más delgados o más enérgicos es, especialmente en los tiempos que corren, una moda “buena”. Pero, ¿por qué este alimento o aquella bebida llegaron a nuestra mesa? ¿Cuánto influye en esa elección el lugar en que vivimos?
Estas preguntas son el punto de partida en “Filosofía gourmet”, una obra de Mariano Carou, ganador en 2016 del premio Ensayo otorgado por la editorial Heterónimos, la misma que en 2017 lo publicó en forma de libro.
Hablar de mesa, comida, alimento, recetas, brebajes y copitas revueltas para degustar forman parte de nuestra idiosincracia, edifican nuestro ser nacional. En su escrito, Carou se propone enmarcarlos, buscar los orígenes históricos de nuestras decisiones culinarias y, si éstos no están en los registros, proponernos uno que ajusticie el vacío.
Por eso, el subtítulo que amplía un poco la idea del autor reconoce que leeremos “apuntes para una gastrosofía rioplatense”, donde “gastrosofía” hace referencia a “la sabiduría ligada al estómago”.
Sin embargo, una vez que prestamos atención al qué ingerimos, nuestra curiosidad rioplatense (o argentina, o latinoamericana, o virreinal) intentará retroceder de generación en generación hasta encontrar a la abuela italiana, española, judía o árabe que amasó, revolvió, rellenó, empanó o endulzó por primera vez una comida en nuestro territorio.
En sus cinco capítulos divididos como un menú de restaurant (entrada, plato principal, postre, bebida y digestivo), Carou consigue informar, entretener y promover el análisis de lo que ponemos en sobre la mesa. Sus aportes se incorporan tanto a los elementos más analizados de nuestra gastronomía (como el asado, el mate o el dulce de leche) como aquellos que consumimos a menudo sin tanto preámbulo (empanadas, choripanes, milanesas o arrolladitos primavera del tenedor libre).
Se puede coincidir o no con sus teorías (a pesar de que no trascienda, ¡las mujeres estamos haciendo asado cada vez más!), pero su estilo descontracturado y hasta cómico genera tal proximidad como lectores que podremos sentirnos cómodos debatiendo con él y hasta disintiendo.
“Filosofía gourmet” será entonces un material de consulta, está claro. Pero también un primer bocado picante y dulzón para los lectores ávidos de dejar esta reseña y sentarse a la mesa. Desde acá, ya podemos sentir el olorcito del banquete.
Ficha técnica
Filosofía gourmet – Mariano Carou
Editorial Heterónimos
136 páginas
$200
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