Genera polémica entre los gremios y los estudiantes por convertir al último año de cursada en una práctica laboral dentro de empresas. Cuáles serán todos los cambios.
Desde 2018 en adelante, las escuelas secundarias porteñas empezarán a implementar el programa conocido como Secundaria del Futuro. La idea es hacerlo de manera gradual hasta cubrir los 143 establecimientos.
Según el documento oficial, la reforma se basa en que dentro de unos años “el 50% de los puestos de trabajo desaparecerán, y los nuevos exigirán nuevas combinaciones de capacidades”.
Por lo tanto, los estudiantes serán guiados por un camino de conocimientos globales enfocados al mercado laboral y el emprendedurismo. Para eso, se irán formando en ciclos de dos años y en la última etapa convivir en el ámbito empresarial.
En las escuelas en donde esta reforma se implemente las calificaciones dejarán de ser numéricas y pasarán a ser créditos por áreas de conocimiento. Tampoco estará habilitada la repitencia.
En 2018, la Secundaria del Futuro estará en 17 instituciones, en 2019 se sumarán 42 y así hasta 2021.
Entre las críticas principales que se le hacen al nuevo plan es la interrupción del aún no completado plan de Nueva Escuela Secundaria (NES) –también resistido por los docentes- y la falta de consenso para su implementación.
Punto por punto
La reforma comenzará desde la escuela primaria. Tanto en 6º como en 7º grado los niños tendrán un tiempo de preparación donde serán formados para adecuarse a la nueva modalidad.
Al pasar a la secundaria, cursarán el ciclo introductorio de dos años, otros dos años de preparación orientada y un último curso conocido como “año integrador y formativo más allá de la escuela”.
Las materias empezarán a agruparse por áreas de conocimiento. Ciencias sociales y humanidades, ciencia-tecnología y comunicación y expresión convivirán con las orientaciones.
El lugar de los docentes también cambiará. En lugar de dar clases expositivas funcionará como “facilitador” de la información para que sea el propio alumno quien investigue.
Llegado el 5º año de la secundaria los chicos repartirán la mitad de su tiempo en empresas y organizaciones según sus propios intereses. Mientras tanto, serán formados en el desarrollo de habilidades y emprendedorismo.
Las calificaciones numéricas serán reemplazadas por créditos que se obtendrán según el área de conocimiento. En caso de no conseguir los puntos necesarios, el estudiante no repetirá sino que recibirá refuerzos para mejorar sus capacidades sólo en el área fallida.