Los estudiantes rechazan el programa Secundaria del Futuro que empezará a aplicarse desde 2018. Para la ministra Acuña hay “intereses políticos en juego”. El papel de la Defensoría.

Mientras se definen los pasos a seguir, más escuelas seguían adhiriéndose a las tomas para reclamar que el Gobierno porteño no implemente el programa.

El plan Secundaria del Futuro es un proyecto del Ministerio que conduce Soledad Acuña para insertar a los alumnos de quinto año en el mercado laboral o darles herramientas para desarrollar sus propios emprendimientos.

Hasta el momento, 17 establecimientos están tomados por los chicos que se quejan de que el cambio significará trabajar gratis para las compañías. Según pudo saber Avispados, en las próximas horas se irán sumando más tomas.

En diálogo con Marcelo Longobardi la ministra Acuña hizo foco en los adultos que promueven el conflicto. “Nos enoja profundamente que haya sindicatos y partidos políticos que hagan de la educación un elemento de disputa en lugar de un elemento de unión y de crecimiento“.

“Entendemos que hay un Estado responsable de la situación a la que es sometida la juventud en su conjunto. Los gobiernos aplican políticas que lejos de tender a solucionar el problema de fondo, lo profundizan”, dice el comunicado del Centro de Estudiantes de la Escuela de Bellas Artes Rogelio Yruria (Comuna 9).

Mesa de diálogo

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad recibirá mañana a los estudiantes, padres y docentes para escuchar su reclamo.

Desde ese organismo informaron a Avispados que no habrá autoridades del Ministerio, aunque se les elevará un petitorio para acercar posiciones próximamente.

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