Por Patricia Merkin, Directora de la empresa social Hecho en Bs. As.

Hola ¿conocés Hecho en Bs As? dice una voz en una esquina porteña. Quienes vocean Hecho en Bs As son personas que están trabajando para salir adelante vendiendo la revista Hecho en Bs As. Que están o estuvieron en situación de calle. Que no tienen trabajo o acaban de perderlo.

En julio del año 2000, un nivel de desempleo sideral nos empujaba a crear una empresa social para dar respuesta a una crisis de trabajo y de inclusión, a través de una combinación de periodismo con acción social, y un sistema económico solidario. Así fue como lanzamos a las calles Hecho en Bs As, una revista de actualidad, enfoques sociales, cultura, entrevistas, ambiente & ecología, para que personas en situación de calle y sin trabajo pudieran ganar un ingreso digno mediante su venta. Pero no sólo un ingreso. Sino también la posibilidad de volver a tener una ocupación, recuperar la autoestima, sentirse útiles, formarse, socializar, ser con el otro. Porque eso también es ganar. Con un titular en tapa que rezaba  ¡Andá a Laburar! Este es mi trabajo, la entonces flamante asociación Hecho en Bs As apostaba a poner en marcha una empresa social y solidaria, cuyo objetivo era editar una revista que desafiara los métodos asistenciales ofreciendo una actividad laboral a personas sin laburo, en situación de calle, confinadas, justamente, a vivir de la  asistencia. Una iniciativa como la de Hecho en Bs As, era, sin dudas, una gota de autogestión en un mar de asistencialismo. Un asistencialismo que perpetúa a las personas atravesadas por la pobreza y las convierte en asistencia-dependientes. Porque nada es aquel al que nada se le pide. Así, inspirados en proyectos similares en el Reino Unido, Italia, Países Bajos, Alemania y otros países del así llamado Primer Mundo y algunos en otros lares del sur como Sudáfrica, pusimos en la agenda a las personas en situación de calle y sin trabajo, una comunidad entonces ignorada. El mecanismo es simple: al registrarte como vendedor, recibís diez ejemplares gratuitos y luego volvés a comprar a 30% del valor para luego vender al precio de tapa. En ese entonces, costaba 1 peso, de los cuales 70 centavos eran para el vendedor. Hoy, el precio de tapa es 35 pesos, de los cuales 24 son para quien la vende. Hoy, somos mucho más que una revista. Nos hemos ido moldeando como un laboratorio de prácticas sociales y productivas inclusivas; una experiencia única que combina periodismo y acción social.

Abriendo un espacio en el mercado de intercambio económico y social para nuestros vendedores y vendedoras, y propiciando un circuito virtuoso de inclusión.

“Nací en Lanús, crecí en Fiorito y después nos mudamos a Glew, después que se encendió la casa donde vivíamos. Tengo 21 años. Sigo viviendo en Glew. Me levanté hoy y salí a mirar donde yo vivo, en Glew, en frente de mi casa, hay un campo, un campo enorme, miré y se veía la luna bien bien naranja. Me levanté, me tomé un café y me vine a Capital, directo a la sede de Hecho en Bs As. Ya a las 9 estaba laburando. Vivo en un terreno fiscal donde puse la casilla, y la estoy revistiendo toda. Vivo con mi hijita Uma y la mamá. Es re bonita mi hija. Y ahora estoy vendiendo Hecho en Bs As, saliendo adelante, y va piola”, así de simple resume Adrián Miguez su devenir actual. Es el vendedor nº 2672. Adrián es uno de los 160 vendedores que salen todos los días a coquetear con la esperanza de una vida mejor a través del trabajo. Es que vender la revista Hecho en Bs As., es ponerte la camiseta de tu propio futuro, conducir tu vida a través de la autogestión y ser parte de la solución y no sólo parte de un problema social. En estos 17 años, hemos conocido y trabajado junto a más de 4000 personas sin trabajo o en situación de calle. Entre todos, distribuyeron casi 4 millones y medio de ejemplares y mes a mes el conjunto de los vendedores-as, genera como ingreso propio, unos doscientos cincuenta mil pesos. Así es que en un contexto de aumento de la desigualdad, tenemos más que 17 motivos para seguir adelante, apostando a la reactivación de las personas marginalizadas a través del trabajo.

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