El presidente del Centro de Comerciantes de la Avenida Alberdi Alberto Dileo analizó las causas que provocaron “una merma sustancial en el movimiento de venta”. En diálogo con AVISPADOS sostuvo que lo que pasa en el barrio también sucede en el resto de la Ciudad y el país.
“Estamos hablando de situaciones que han desfavorecido la posibilidad de compra del ciudadano común”, explicó Dileo. En su trabajo como contador descubrió que la gente achicó gastos hasta en productos de necesidad vital.
En la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) -de la que forma parte-, saben que la baja en las ventas que se vive en la Avenida Alberdi sucede también en otros centros comerciales a cielo abierto.
“Hay una merma sustancial en el movimiento de venta, un encarecimiento de los costos, falta de poder adquisitivo en los potenciales clientes. Es un problema que no se debe al comerciante en particular y a su desempeño sino a una situación económica general desfavorable”, resumió Dileo.
-¿En qué momento empezaron a percibir esta disminución?
-Se empezó a evidenciar desde fines de 2015. Se profundizó con la devaluación que se hizo a principios de 2016 por el encarecimiento de los costos y con posterioridad los sucesivos tarifazos.
Estamos hablando de situaciones que han desfavorecido la posibilidad de compra del ciudadano común. Por un lado, la devaluación y los tarifazos han producido un aumento de precios que no tuvo su correlato en el aumento de salarios. Por otro lado, lo que se aumentó de salarios fue absorbido por el aumento tarifario. El cuadro es bastante negativo comparado a cifras de 2014 y 2015.
-¿Cuáles son los rubros más afectados?
-En primera instancia, la merma fue general. Luego, pasó una etapa donde la gente se restringió en los rubros que podemos decir “más prescindibles”. Por ejemplo, achicó la cantidad de veces que salía a comer o al cine, actividades de tipo distractivas. Se pasó de primeras a segundas marcas. La gente fue acomodando su economía.
La gente se ha achicado en rubros tan imprescindibles como la farmacia; hablamos de productos de necesidad vital.
-En este contexto, ¿hubo locales que debieron cerrar sus puertas?
–Sí, ocurre en Avenida Alberdi y en numerosos barrios, con el agravamiento de que muchas veces los dueños de los locales se ven tentados por ofertas de inversión inmobiliaria.
Encandilados por un valor inmobiliario importante en dólares, después se dan cuenta de que no tienen qué otra cosa hacer con el dinero más que ir comiéndose su capital. A veces darnos cuenta tarde hace que ya hicimos el mal negocio.
Ese tipo de cosas hace que a veces los alquileres no se acomoden a la baja. Como tantos precios, para ser honestos.
-Sin embargo, a nuestros ojos, algunos negocios abrieron.
-No nos olvidemos que Mataderos, como barrio periférico recibe muchas veces la inversión de gente nómade de otros centros comerciales que se han encarecido primero. Y por ahora los precios acá están un poquito más bajos en términos comparativos.
-¿Qué estrategias están proponiendo desde el Centro de Comerciantes para paliar la situación?
A través de FECOBA estamos estableciendo estrategias de aplicación común para todos los centros comerciales a cielo abierto.
En acontecimientos como día del padre, de la madre, del niño o las fiestas, hacemos una campaña especial de ventas con obsequios, sorteos, premios para motivar un poquito al público. Se llama “Yo compro en mi barrio” y se le agrega la impronta de cada centro comercial. En nuestro caso es “Yo compro en Avenida Alberdi”.
El Centro de Comerciantes de la Avenida Alberdi agrupa en la actualidad a 180 miembros entre socios y activos y adherentes. La vía que le da el nombre funciona como columna vertebral, aunque cualquier local de Mataderos que quiera afiliarse, es bienvenido.
Grave denuncia contra la Ciudad
Alberto Dileo es miembro de FECOBA, una de las agrupaciones que integran la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Desde adentro, contó que la situación que se está viviendo es “delicada”.
“En un acto que linda con lo fraudulento, la CAME suspendió hace un par de meses a FECOBA en las elecciones. Así, el Gobierno de la Nación –al que no le gustaban los comentarios adversos de su anterior presidente Osvaldo Cornide- buscó gente más afín, la apuntaló y la hizo instalarse allí”, relató Dileo.
Cornide, actual titular de FECOBA, se postulará en octubre para la reelección y Dileo llamó a votarlo para promover una entidad “absolutamente independiente”. “Estamos luchando contra la pretensión del Gobierno porteño de instalarse también allí”, contó.
“Igual que en Nación, la suma de poder público los ha llevado a un punto en el cual quieren meter la pata en todos lados apropiándose de manera solapada con presidentes de centros comerciales que le son afines. Consideramos que ese tipo de influencia es nocivo, no corresponde”, concluyó.