Aunque todavía la Legislatura no la aprobó, la obra del Paseo del Bajo fue presentada esta mañana en tándem por el jefe de Gobierno, la gobernadora bonaerense y el Presidente.

La primera autopista subterránea de la Ciudad exclusiva para camiones y micros de larga distancia será realidad en 2019. Así lo prometieron hoy los mandatarios porteño Horacio Rodríguez Larreta, provincial María Eugenia Vidal y nacional Mauricio Macri en el acto que protagonizaron en Puerto Madero.

Una vez terminada la obra, las actuales autopistas Illia y Buenos Aires-La Plata quedarán unidas por 6,7 kilómetros de vías rápidas que irán bajo la superficie (en algunos tramos como trincheras abiertas y en otros tipo túneles) y ocho carriles a nivel para tránsito liviano.

Tanto la Nación como la Ciudad y la Provincia esperan así aliviar el intenso tránsito que satura las avenidas Alicia Moreau de Justo, Ingeniero Huergo, Eduardo Madero, Ramos Mejía, Antártida Argentina y Castillo.

Además de la autopista, el proyecto del Ejecutivo porteño prevé la instalación de “un parque lineal verde a lo largo de toda la traza para que la gente pueda ir a caminar, a hacer deportes, a pasar el día, a disfrutar”, en palabras del Presupuesto oficial elevado en septiembre del año pasado.

Para desarrollar la obra, la Ciudad precisa la creación de normas urbanísticas específicas que modifiquen las actuales y le permitan construir la autopista y la prolongación de calles transversales.

Para ello, el 1º de diciembre de 2016 ingresó a la Legislatura el proyecto firmado por el Jefe de Gobierno que tuvo un veloz tratamiento en comisión. Con un apurado despacho, llegó al recinto en la última sesión del año (15 de diciembre) y obtuvo 32 votos positivos del PRO, el Partido Socialista y el Bloque Peronista. El Frente para la Victoria, la Coalición Cívica, Bien Común, Frente de Izquierda y los monobloques Autodeterminación y Libertad, Partido Socialista Auténtico y la Corriente Nacional de la Militancia votaron en contra mientras que Suma+ y Confianza Pública se abstuvieron.

Sin embargo, su aprobación no fue definitiva ya que se trata de una ley de doble lectura que requiere audiencia pública y un nuevo tratamiento en el recinto. La audiencia fue fijada para el próximo 24 de febrero a las 13 y la inscripción para que participen los vecinos, es entre el 27 de enero y el 21 de febrero.

Con los legisladores en receso hasta el 1º de marzo, a juzgar por lo que se dijo hoy, es probable que las obras comiencen fuera de la legalidad.