Por CORREPI – Coordinadora contra las Represión Policial e Institucional.

El nuevo “Sistema Integral de Seguridad Pública de la CABA”, promovido por el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta, ya cuenta con despacho favorable de comisión en la Legislatura porteña. El proyecto, en línea con las políticas represivas que vienen implementando el PRO y sus aliados a nivel nacional, provincial y municipal, concentrará, bajo la dirección del Jefe de Gobierno y el Ministerio de Justicia y Seguridad, a todos los organismos vinculados al ejercicio cotidiano de la represión y el control social en la Ciudad: Poder Legislativo, Poder Judicial, Juntas Comunales, Policía de la Ciudad, Bomberos, Agentes de Control de Tránsito y Transporte, Servicio de Reinserción Social, Instituto Superior de Seguridad Pública, Consejo de Seguridad y Prevención del Delito, Sistema de Gestión de Información de Seguridad Pública, Sistema Penitenciario, Sistema de Emergencias, Seguridad Privada y Foros de Seguridad Pública.

Así, el ejecutivo de la ciudad dirigirá el poder de fuego de la Policía de la Ciudad (la actual Metropolitana más 20.000 Federales), en un sistema único que incluye todos los demás ámbitos, desde el judicial al negocio de la seguridad privada. Sin olvidar, claro está, el eufemismo de la “Gestión de Información de Seguridad Pública”, que suena más a acopio de datos y espionaje. Notable sinceramiento de que la represión es política de estado, subordinada al puño de la gestión del gobierno de turno.

La Policía de la Ciudad tendrá sus 25.000 efectivos exclusivamente afectados a la tarea de patrullaje urbano, sin tareas administrativas ni de otro orden, lo que convierte a la CABA en líder mundial en presencia policial en las calles, con más de 800 policías cada 100.000 habitantes (la ONU recomienda 300 por cada 100.000 habitantes, tasa que superan unos pocos, como Rusia, España y Turquía). Y a esa barbaridad de un policía cada 112 personas, debemos agregar los gendarmes y prefectos, presentes en los barrios del sur de la ciudad, y los millares de agentes de seguridad privada.

Así, el gobierno de Cambiemos avanza en su proyecto, que no anuncia “seguridad para todos”, sino que profundiza a niveles nunca vistos la militarización que convierte a nuestros barrios en territorios ocupados.

Frente a ese escenario, debemos concentrar nuestros esfuerzos en la coordinación y unidad de acción para defendernos del enemigo común, que nos promete más detenciones arbitrarias, más gatillo fácil, más persecución. Porque con unidad, organización y lucha ¡las calles son nuestras!

Click here to change this text