El vivero porteño avanza con la producción de plantas para el paisaje urbano. Para el año que viene proyectan producir unos 100 mil brotes de especies variadas.
El espacio de Parque Avellaneda (Comuna 9), con 104 años, cuenta con agrónomos, floricultores y arboricultores que reproducen diariamente plantas que luego se distribuirán a plazas y parques de toda la Ciudad. En estos últimos meses del año, brindará 70 mil flores repartidas en todas las comunas.
Además, hay en producción unos 18 mil árboles y arbustos.
Su obtención se realiza a partir de la germinación de semillas o por siembra de esquejes, que son pequeños gajos que se recortan de las plantas madres.
Los tallos se colocan en un cajón con perlitas, un material inerte volcánico que mantiene la humedad, para que allí generen raíces. Una vez que salen, se los traspasa a diversos recipientes conforme al tamaño que vayan necesitando.
La producción de árboles, por su parte, comienza en las vidrieras, donde se siembran las semillas. Este dispositivo permite mantener la temperatura y humedad para que crezcan de manera adecuada, y como tiene un periodo de crecimiento más extenso, pueden mantenerse allí hasta cinco años.
Entre los ejemplares arbóreos que tiene el vivero se Parque Avellaneda se encuentran principalmente el jacarandá, lapachos, crespón y acer, que son los que están recomendados para la Ciudad debido a su tamaño y crecimiento.
También han comenzado a producir, de modo experimental, especies nativas como la bauhinia y la anacahuita para ver cómo se desarrollan y adaptan en distintos espacios.
“Nuestro vivero cumple una función destacada en la producción de plantas, flores y árboles. El personal realizó un gran trabajo durante la pandemia para poder entregar esta producción dado que la labor es intensiva y manual”, explicó Florencia Valía, directora general de Espacios Verdes y Arbolado.
