Diputados de la Ciudad presentaron una iniciativa para declararlo de Interés Paisajístico, Ambiental y Educativo.
Los legisladores Claudia Neira, María Rosa Muínos, Santiago Roberto y Laura Velasco elevaron un proyecto para distinguir el trabajo de la Mesa de Trabajo y Consenso (MTC) del Parque Avellaneda en cuanto a la regeneración y recomposición de la biodiversidad en el espacio verde.
Los funcionarios pretenden declarar de Interés Paisajístico, Ambiental y Educativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el sendero de interpretación de plantas nativas realizado por el Grupo de Arbolado, y otorgarle su beneplácito por la labor de la MTC, que aprobó la iniciativa en el Plenario n° 254.
Los fundamentos del documento comienzan explicando que el Parque Avellaneda es un espacio verde identitario de la Comuna 9 y uno de los pulmones porteños, por cuyo valor urbanístico, ambiental, arquitectónico e histórico fue reconocido como Área de Protección Histórica (Ley N° 3.042).
También menciona que su gestión es asociada y su planificación participativa, a través de la mesa, según la Ley 1153.
“En este marco, el grupo Arbolado de la MTC avanza con el mejoramiento de la biodiversidad y enriquecimiento -especialmente- de la flora nativa de distintas áreas del parque, con los objetivos de: recuperar simbólicamente parte del lugar natural histórico, revalorizar la expresión local de la naturaleza y su biodiversidad, aumentar los servicios ambientales y conformar un espacio paisajístico-recreativo-educativo que consoliden al Parque Avellaneda como espacio educador en las Aulas a Cielo Abierto”, agrega.
El “Proyecto de regeneración paisajística y recomposición de la biodiversidad” abarca cuatro sectores.
El primero aborda la relación entre la autopista y el parque, y propone medidas paliativas sobre los impactos negativos de la carretera, en particular la mitigación de las emisiones de gases contaminantes y de material particulado producidos por los vehículos en la zona del peaje. Para ello se está implementando gradualmente la construcción de una barrera arbórea, con diversas especies, que atraparán los contaminantes antes de que ingresen al parque.
El segundo se basa en la revalorización del camino interno paralelo al vivero, donde se está haciendo un sendero con especies nativas que representa las eco-regiones de Buenos Aires.
El tercero en jerarquizar La Wak´a como espacio simbólico significativo de encuentro de los Pueblos Originarios. En este sentido, proponen la protección del sostén identitario energético (monumento sagrado), con una parquización paisajística que lo rodee.
El cuarto sector abarca la recomposición del patrimonio del área recreativa, con la reposición e implantación de flora diversa y forestación de canteros, para lograr un espacio acorde con el diseño original del Parque Avellaneda.
Según sostiene el escrito, la iniciativa ya posibilitó incorporar más de 200 ejemplares arbóreos, más de 700 arbustos y herbáceas, incrementando la biodiversidad con 51 especies nativas a la dotación actual del parque desde el mes de octubre de 2020 hasta la fecha.
“El proyecto no sólo pretende consolidarse como un proceso de trabajo participativo continuo -basado en fundamentos técnicos y metodológicos para la protección ambiental del Parque- sino también, trascender la mirada paisajístico- recreativa de los espacios verdes públicos para convertirse en una experiencia sensorial y educativa que invite a reflexionar sobre la importancia de las plantas nativas para el ambiente. Por todo lo expuesto, se solicita la aprobación de la presente declaración”, concluye.
