Entregaron más de 250 módulos de productos no perecederos a jugadores amateurs del club y en varias ollas populares.
Desde el club de Mataderos (Comuna 9) se organizaron para juntar donaciones ante la crisis económica que trajo la pandemia de coronavirus en los barrios. En una primera etapa, recolectaron arroz, aceite, fideos, leche en polvo y harina, entre otros, hasta el 7 de junio y luego los repartieron entre algunos miembros de club, organizaciones sociales y familias de todo Buenos Aires. Sin embargo, la segunda etapa, que iba a comenzar hace unos días, debió suspenderse ante el establecimiento de una nueva fase de la cuarentena, más estricta.
La medida surgió desde la comisión directiva de Nueva Chicago luego de conocer que no tenían la autorización policial para realizar su propia olla popular, según le contó a AVISPADOS la jefa de prensa de la institución Josefina Gluj.
Con el objetivo de respetar las medidas sanitarias de seguridad y para evitar posibles contagios, los participantes de Chicago Solidario se acercaron a las casas de quienes tenían alimentos para donar, que previamente habían informado al mail chicagosolidario@chicago.com.ar. Pasados unos 15 días de recolección, fueron ellos mismos quienes repartieron los bolsones. Muchos de los artículos fueron donados por la misma CD.
Un comunicado en las redes sociales del club expresó: “La comisión directiva realizará una importante donación de alimentos. A su vez, invitamos a todos los socios e hinchas a colaborar en esta complicada situación que nos toca atravesar, para poder donar una mayor cantidad de bolsones previstos. Como sabemos que la situación económica ya excede las zonas vulnerables, los socios que conozcan familias que lo necesiten, podrán comunicarse e indicarnos la cantidad de personas de grupo familiar y dirección de donde ellos les gustaría que hiciéramos llegar la colaboración”.
Por su parte, Josefina Gluj resaltó que armaron cerca de 250 balones, que primero se repartieron entre los deportistas de la institución que están pasando por situación delicada económica, que, según la jefa de prensa, “son bastantes”. El dato resultó de un censo que hizo el Departamento de Educación Física y Deportes con los coordinadores de cada actividad, tanto en el fútbol amateur, juvenil e infantil, como todos las otras disciplinas.
Una vez que se le entregaron los módulos a los jugadores -que recibieron entre dos y tres, según la cantidad de personas que componían su familia- se repartieron a comedores y ollas de Mataderos, Lugano y Gran Buenos Aires.
También colaboraron con la organización Manos Solidarias de Matías Fernández, jugador de la Reserva de Nueva Chicago, quien junto a su familia ayuda a quienes más lo necesitan.
“En total entregamos más de 300 litros de leche, más de 100 de aceite y cerca de 200 kilogramos de harina, fideos y lentejas. Asistimos a mucha gente. A mi me ha tocado ir, por ejemplo, a Moreno y a Luján a llevarle alimentos a chicos de fútbol amateur. Otra grupo estaba encargado de La Matanza y otro de Capital Federal”, enfatizó Gluj.
Y agregó: “El 3 de julio íbamos a lanzar la segunda etapa pero como comenzó la restricción de circulación, y esta vez es más estricta, decidimos esperar hasta después del 17, porque no contamos con los permisos para movernos a todos lados”.
