elías castelnuovo

Como todos los años, en el espacio cultural de Liniers que lleva su nombre se realizará un evento para conmemorar su nacimiento.

Este miércoles 26 de agosto desde las 18:30 en el Centro Cultural Elías Castelnuovo, ubicado sobre la calle Montiel 1041 (Comune 9), se realizará un homenaje al autor uruguayo-argentino que le da su nombre al establecimiento, nacido un 6 de agosto de 1893.

El encuentro coincide con la semana del Día del Lector, que se celebra el 24 de agosto, en recuerdo al nacimiento de Jorge Luis Borges.

Con entrada libre y gratuita, incluirá testimonios de personalidades locales que lo conocieron de cerca, quienes repasarán su extensa producción literaria y la huella que dejó en las nuevas promociones de escritores. También se harán paralelismos con los textos de Borges.

Entre los presentes estará el Dr. Eduardo Erusalimsky, quien fue vecino de Castelnuovo. Eduardo recordará la memoria del autor y mostrará diversos ejemplares de las obras de esta figura clave del Grupo Boedo. Algunas de ellas, incluso, están dedicadas especialmente a su padre.

También estará la Prof. Nélida Pareja, titular de la Junta de Estudios Históricos de Liniers quien, junto a la Prof. Mabel Albornoz, secretaria del organismo, ofrecerán detalles del barrio de las Mil Casitas, en el que Castelnuovo desarrolló gran parte de su obra literaria.

Y serán parte los talleres del espacio de teatro, que es coordinado por la Prof. Marcela Molina, y de tango, llevado adelante por la Prof. Vanina Aróstegui, quienes interpretarán textos del autor.

La jornada estará moderada por el Lic. Ricardo Nicolini, a cargo del Taller Literario del centro cultural.

Elías Castelnuovo (Montevideo, 1893 – Buenos Aires, 1982) fue escritor, periodista, dramaturgo y ensayista, y una de las figuras destacadas del Grupo Boedo, movimiento literario de los años 20 que vinculó la literatura con los conflictos sociales y las condiciones de vida de las clases trabajadoras. Nacido en el barrio montevideano de Palermo, llegó a Buenos Aires durante su adolescencia y desarrolló allí gran parte de su trayectoria.

En la última mitad de su vida se instaló en Liniers, donde vivió en la conocida “casa de las mil ventanas”, ubicada en el pasaje El Rastreador 404, esquina Palmar. Entre sus obras más reconocidas se encuentran Tinieblas, Malditos y Entre los muertos. Su producción literaria estuvo atravesada por un fuerte compromiso político y social y por una mirada crítica sobre las desigualdades de su época.