Más de mil policías registraron los grandes centros de trasbordo y las entradas y salidas de CABA para “seguir garantizando el orden”.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegó un operativo policial que tuvo por finalidad “blindar” los grandes centros de transporte y los accesos. Desde las 19 de este jueves, más de 1.100 efectivos requisaron 10 nodos de traslado, 9 corredores de Metrobús, 12 puntos en autopistas urbanas y 10 accesos estratégicos sobre la General Paz y el Riachuelo. Liniers, fue uno de esos lugares estratégicos.
Además del patrullaje, se revisaron vehículos para ver si tenían impedimentos para circular y se pidieron documentos para detectar a personas buscadas por la Justicia.
Del procedimiento participaron agentes policiales y de Tránsito, patrulleros, motos, carros de combate, un camión de monitoreo, un helicóptero, drones, perros adiestrados en la detección de narcóticos y brigadas especiales dedicadas al peritaje, la prevención antidrogas y la fiscalización del parque automotor. Estuvo coordinado desde el Centro de Control Integrado en Retiro.
En los sitios de mayor afluencia de pasajeros, como los nueve corredores del Metrobús y los principales centros de transferencia, se concentró la mayor cantidad del personal, con más de 400 efectivos pertenecientes a diversas divisiones. Además del barrio de la Comuna 9, estuvieron en Constitución, Retiro, Once, Chacarita y Sáenz -articulando con el Ferrocarril Belgrano Sur, así como en los tramos sur y norte del Metrobús 9 de Julio y en Puente Saavedra.
En la red vial de autopistas urbanas hubo 12 puestos con 265 oficiales, incluyendo a 72 agentes de Tránsito. También se desplegaron más de 80 policías en moto. Estuvieron ubicados en la Autopista Illia (bajada Sarmiento), Paseo del Bajo (salida peaje Retiro), Autopista 9 de Julio (altura San Juan), Autopista Buenos Aires–La Plata (subida Huergo y bajada Puerto Madero), Autopista Frondizi (bajada Montes de Oca), Autopista Perito Moreno (en ambas manos del peaje de Parque Avellaneda), Autopista Dellepiane (en ambos sentidos en donde estaban las cabinas del peaje), Autopista 25 de Mayo (bajada Carabobo) y Autopista Cámpora (a la altura del club Sacachispas).
Además, el perímetro de ingreso a la Ciudad fue blindado con 10 puntos de control de accesos sobre la Avenida General Paz y los puentes del Riachuelo, con un despliegue de más de 260 efectivos, casi 40 motos y 11 móviles. Estuvieron en los puentes Alsina, Olímpico y La Noria, sumados a los cruces estratégicos de la General Paz con las avenidas Roca, Scapino, Rivadavia, Nazarre, San Martín, Cabildo y Del Libertador.
Y en la red subterránea y de trasbordo, 200 oficiales tomaron posición estratégica en 10 estaciones neurálgicas: Juan Manuel de Rosas y Federico Lacroze (Línea B), Palermo (Línea D), Plaza Virreyes (Línea E), Constitución (Línea C), Santa Fe-Pueyrredón (Líneas H y D), Jujuy-Humberto 1° (Líneas E y H), Retiro (Líneas C y E), Once-Plaza Miserere (Líneas H y A) y el nodo Obelisco (Líneas B, C y D).
Esta planificación se basó en datos del Mapa del Delito y el volumen diario de pasajeros diarios.
“En la Ciudad trazamos una línea muy clara: de un lado, la gente honesta, los porteños de bien. Del otro, los que eligen vivir al margen de las normas. Acá se controla el territorio o lo dominan los delincuentes. Y nosotros al delito lo vamos a perseguir en cada metro cuadrado de la Ciudad”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, que supervisó el operativo en el centro de trasbordo de Retiro, junto al ministro de Seguridad Horacio Giménez y el secretario del área Maximiliano Piñeiro.
