Daniel Ros es el coordinador detrás de la primera sala de escape de Mataderos, que está inspirada en el hito local. En diálogo con AVISPADOS, relató sobre el origen y desarrollo de la idea y sus expectativas a futuro.
En septiembre se podrá visitar La Toma, la primera sala de escape de la Comuna 9, una propuesta inmersiva gratuita basada en la ocupación por parte de los trabajadores del Frigorífico Lisandro de la Torre. Daniel Ros, su creador, contó cómo surgió la iniciativa, cómo fue llevarla a cabo y cómo se mantiene presente ese episodio en la memoria del barrio.
Daniel Ros es Licenciado en Letras (USAL) y especialista en gestión educativa (FLACSO), con más de 10 años de experiencia en el aula. Allí es donde surge la idea.
“Hace ya varios años que trabajo en que los alumnos puedan planificar y llevar a cabo estas metodologías, a partir de los contenidos trabajados (géneros literarios como terror, policial o autores como Borges o Cortázar). Esos trabajos fueron el puntapié de una idea que era hacer una sala educativa para colegios de la Comuna 9”, comentó.
Eligió la Comuna 9 porque es donde siempre vivió y trabajó y también porque, según sostiene, “es una zona donde no hay este tipo de actividades culturales y por lo tanto la mayoría de los chicos no pudieron experimentar algo así.
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-¿Y por qué decidieron inspirarse específicamente en este hecho?
-Primero fue la idea de hacer una sala de escape, luego empezamos a pensar sobre qué podría ser. Ahí fue que se nos ocurrió este hecho puntual y nos pareció ideal. La Toma fue un hecho que marcó a la zona no solo desde lo histórico sino también desde lo social y cultural. La lucha de los trabajadores fue por defender sus derechos y su trabajo, pero además, se sumaron todos los vecinos a dejar bien en claro que nadie iba a pasarnos por arriba.
Si bien la toma fue levantada por el accionar policial, la idea de resistencia, defensa y lucha vecinal sigue siendo a nuestro entender algo que nos define como parte de Mataderos y que nos permite reconocernos y pensar el presente desde un lugar diferente.
Por otro lado, nos permite hablar de el frigorífico como espacio y de otros elementos típicos de nuestro espacio: Chicago, el resero, Justo Suarez, etc.
-¿Cómo fue el proceso de armar el proyecto?
-Estamos todavía transitando ese proceso. Comenzamos pensando en la narrativa, la historia que queríamos contar. Queremos que los chicos se sientan parte de la Toma, por eso ellos van a ser protagonistas que tienen que ingresar al frigorífico y realizar ciertas acciones antes que la policía termine de entrar al lugar.
Luego, pensamos en diferentes puzzles que puedan realizar y que tengan que ver con los sucesos.
Ahora estamos en el proceso de armado de los juegos y de la búsqueda de elementos para decorar el espacio.
En paralelo comenzamos con la difusión e invitación a colegios que ya están anotándose y también estamos preparando juegos para que puedan esperar mientras sus compañeros participan y una guía didáctica para seguir trabajando en el cole.
-¿Qué les gustaría que pase a futuro con la iniciativa?
-El proyecto fue pensado para un mes por una cuestión de presupuesto. Sin embargo, nos encantaría que pueda continuar y si bien es complicado también estamos evaluando la posibilidad de hacer una versión que pueda movilizarse a los colegios. El deseo de continuar está, pero como en todo proyecto cultural el presupuesto y los tiempos personales de cada participante dificultan que se extienda en el tiempo.
-¿Cómo ves el vínculo de la gente con la historia en la actualidad? ¿Ves alguna desconexión? ¿Y en los jóvenes?
-Es muy difícil generalizar. Podemos apuntar mucho a la desconexión y a la falta de interés, pero como educador yo prefiero poner el foco en lo que tenemos y tienen los jóvenes como potencia. En Mataderos suele haber una fuerte identificación por parte de los jóvenes, me animaría a decir que mucho más que en otros barrios. Por eso me parece que acercarse a este hecho tan importante les va a permitir desde la identificación con el espacio y las tradiciones, pensar otras cuestiones más históricas y también actuales como la defensa de los derechos, la importancia de lo nacional, la cooperación entre vecinos, etc.
Creemos justamente que la historia siempre es espejo, conocerla nos permite pensarnos mejor y tal vez desde el juego podemos acercarnos un poco a eso que a veces parece solo letra impresa en algún libro de texto.
La Toma funcionará en la Casa Patronal San José (Fonrouge al 2865). Será gratuita y podrá ser visitada del 2 al 22 de septiembre, de lunes a viernes por escuelas y los sábados por el público en general. Ya se pueden reservar turnos y visitas a través del mail institucional (latomasaladeescape@gmail.com).
