Los diputados no llegaron a un acuerdo y terminaron aprobando sobre tablas un texto del PRO que manifiesta “preocupación” y remarca los esfuerzos hechos desde el Estado nacional.
Comenzada la sesión de ayer, quedó en claro que iba a ser difícil acordar una posición común sobre la desaparición de Santiago Maldonado, ocurrida el 1º de agosto.
El joven artesano platense acompañaba la protesta de los mapuches de Chubut que reclaman por sus tierras cuando Gendarmería procedió al desalojo violento y se le perdió el rastro.
El plan de labor parlamentaria que se trató ayer en la Legislatura porteña incluía tres expedientes firmados por el Frente para la Victoria, el Frente de Izquierda y Autodeterminación y Libertad.
El tono de denuncia contra Gendarmería y el Gobierno nacional que revestía estos textos no convencían al oficialismo, por lo que se prefirió postergar su tratamiento.
Finalmente, apareció sobre tablas un expediente del oficialismo, presentado minutos antes del comienzo de la sesión por Juan Pablo Arenaza, diputado proveniente del partido Unión por la Libertad, creado por la cuestionada ministra de Seguridad Patricia Bullrich.
“La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires expresa su preocupación tras la desaparición de Santiago Maldonado el día 1 de agosto de 2017 en la provincia de Chubut”, declara el texto aprobado.
En sus argumentos, el documento asegura: “Desde el primer momento se activaron todos los protocolos de búsqueda de personas que se encuentran desaparecidas (…), se dio intervención a la justicia que es la que está llevando a cabo las investigaciones pertinentes. Se abrieron varias hipótesis de investigación y hasta el momento no se descarto ninguna”.
Además, valora la presentación de Bullrich ante el Senado para brindar informes sobre el caso y subraya: “El Estado argentino está poniendo todos los recursos económicos y humanos necesarios para encontrar a este ciudadano”.
Cuando se vota sobre tablas se realiza a mano alzada, por lo que no queda registro de quién acompañó o no el proyecto. Lo que sí se controla es que se trate de la mitad más uno de los diputados presentes.