La víctima terminó con 21 puntos de sutura y los dos brazos enyesados. Los agresores fueron liberados y los vecinos se manifestaron en la puerta del local.
Un brutal ataque ocurrió en Mataderos el fin de semana cuando un hombre fue a reclamar a un supermercado “chino” por un cobro erróneo y fue agredido. Patricio, el cliente afectado, denunció que los dueños del comercio se le abalanzaron y le pegaron sin explicación.
El hecho ocurrió en la calle Cosquín al 2000, en la Comuna Lisandro de la Torre. Entre patadas, piñas y fierrazos, le dejaron graves heridas: Fracturas, cortes en la cabeza y 21 puntos de sutura. Ahora vive con miedo porque los agresores están en libertad y con el local funcionando.
Todo sucedió en la tarde del domingo pasado. Patricio, de 41 años, se dirigió al “chino” a comprar una cerveza y unos cigarrillos. Pero cuando regresó a su casa se dio cuenta que le habían cobrado unos 2 mil pesos demás ya que uno de los productos estaba en oferta, por lo que decidió volver.
Según contó el protagonista al programa Arriba Argentinos, cuando les comentó a los empleados sobre la diferencia y les mostró el cartel con el precio correcto, estos comenzaron a hablar en otro idioma y, de un momento a otro, intentaron encerrarlo en el lugar.
“Intenté salir corriendo, pero sacaron un fierro y me atacaron. Me corrieron tres veredas y me pegaron como si nada. No sabía si salía vivo. No tiene explicación”, relató.
Como consecuencia, terminó enyesado en ambos brazos, con dos cortes en la cabeza y 21 puntos de sutura.
Los agresores fueron detenidos por la Policía de la Ciudad, pero fueron liberados al día siguiente y el supermercado volvió a abrir con total normalidad.
“Estos tipos están a media cuadra de mi casa, no sé quiénes son ni cómo pueden reaccionar. Paso 20 veces por día por ahí y ahora tengo que dar la vuelta por cualquier lado para no cruzármelos porque estos tipos están totalmente locos”, explicó con preocupación.
Tras el hecho, Patricio se enteró de que otras personas también habían tenido problemas con los empleados del mismo comercio.
“Después de esto me enteré que con otro muchacho que vive al lado habían sacado una katana y lo habían amenazado delante de sus hijos por un tema de una gotera”, contó.
Y afirmó que en la cuadra no hay presencia policial ni medidas de seguridad para evitar nuevos ataques.
“Salís y los ves ahí abiertos, con una impunidad total. Es una angustia porque le puede pasar a cualquier otro. E ir por la vía legal se hace difícil, porque están cubiertos por todos lados y nadie hace nada”, denunció.
El lunes por la noche, vecinos de Mataderos se juntaron a protestar en la puerta del local para pedir que detengan a los agresores y que se vayan del barrio. Comenzaron incendiando neumáticos y cajones frente al establecimiento, ya que sabían que viven en el edificio lindero, y terminaron prendiendo un contenedor de basura.
Debieron hacerse presentes en el lugar varios móviles policiales y bomberos para contener la situación.
