Hoy por la tarde se descubrirá la insignia en homenaje a su centenario, luego de ser declarado de interés por la Legislatura de la Ciudad.
El Club Liniers, también conocido como Club Palmar, hoy se ubica sobre la calle de nombre homónimo al 7035. El 25 de enero de este año llegó a su 100° aniversario y este viernes, desde las 19, se descubrirá su placa en homenaje.
La colocación de la insignia fue una iniciativa de los diputados por Unión por la Patria Juan Pablo Modarelli y Matías Barroetaveña, quienes elevaron un proyecto de resolución para expresar su beneplácito ante el cumpleaños de la institución de la Comuna 9. El escrito fue aprobado por la Legislatura de la Ciudad en diciembre del año pasado.
El Club Liniers nació gracias al impulso de un grupo de vecinos y fue pensado como un espacio de encuentro, recreación y desarrollo social. Desde allí se constituyó como un verdadero motor comunitario, generando vínculos de pertenencia y brindando a varias generaciones la posibilidad de acceder al deporte, la vida social y la cultura.
En sus primeros años desarrollaron la práctica de deportes populares como la pelota paleta y las bochas, actividades que sentaron las bases de un espíritu comunitario que con el tiempo se consolidó. Gracias al esfuerzo de sus asociados y el compromiso colectivo, fue creciendo hasta alcanzar la actual sede de la calle Palmar 7035.
La inauguración del natatorio en 1951 fue un hito para la institución, que permitió que miles de jóvenes pudieran aprender a nadar y participar de torneos.
Luego se construyó una cancha en el segundo piso destinada a básquet, fútbol y vóley, y más tarde se sumaron disciplinas como gimnasia artística y deportiva -que se convirtió en una insignia con representación a nivel nacional-, además de taekwondo, boxeo, entre otros.
También tuvo una gran variedad de propuestas de entretenimiento, desde celebraciones vecinales, hasta obras de teatro, espectáculos musicales y variadas expresiones artísticas, lo que lo consolidó como un actor central en la vida cultural de la zona.
Sin embargo, en la década del 2000 atravesó una grave crisis económica y dirigencial, lo que llevó a contraer una enorme deuda e incluso a enfrentar pedidos de remate judicial. Finalmente, debió cerrar en el 2020.
Dos años más tarde una nueva Comisión Directiva asumió el enorme desafío de recuperar la institución y luego de mucho trabajo, se logró levantar el pedido de quiebra, sanear sus cuentas y reabrir sus puertas.
Hoy cuenta con más de 800 socios y socias que participan de disciplinas como fútbol, básquet, vóley, natación, gimnasia, boxeo, musculación y muchas otras.
“La historia de este club también refleja su resiliencia. Su vigencia, luego de 100 años de historia, demuestra que sigue siendo un espacio fundamental de inclusión, contención y desarrollo deportivo, social y cultural”, sostuvieron los diputados en los fundamentos del escrito.
Y concluyeron: “Por todo lo expuesto, y en reconocimiento a su invaluable contribución al desarrollo del barrio y de la Ciudad en su conjunto, solicitamos a este Honorable Cuerpo la aprobación del presente proyecto de resolución”.
