Segunda reunión del año por el Biocorredor del Cildañez

Será este sábado en el Parque Avellaneda. El objetivo del encuentro es pensar los próximos pasos del proyecto de un interconector natural entre espacios verdes que cruzan la traza del arroyo.

Este sábado 15 de febrero a las 15:30 se realizará la segunda reunión del 2025 para planificar el Biocorrecor del Cildañez, en la Casona de los Olivera del Parque Avellaneda, ubicado sobre la Avenida Lacarra y Directorio, en la Comuna 9.

El encuentro tiene como objetivo de pensar, de manera participativa, cómo recuperar la memoria y dar visibilidad al Arroyo Cildañez -hoy entubado-, y realizar un interconector natural entre espacios verdes más importantes que se encuentran sobre su traza: Parque Alberdi, Parque Avellaneda, Parque Indoamericano, Reserva Lago Lugano y otros de menor escala, recreando su estado nativo.

La gran ventaja de originar biocorredores en la ciudad, es que las aves e insectos puedan transitar de un sitio a otro, produciendo circuitos de vida muy importantes para la urbe y devolviendo su esencia a los ríos y arroyos, como generadores de vida.

El evento es organizado por la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) y Cuenca en Red, un colectivo de organizaciones que trabajan para mejorar la calidad de vida de la zona y recuperar el patrimonio del afluente, y que nació de la organización de la Mesa de Trabajo y Consenso del Parque Avellaneda, la Mesa de Integración Sociourbana de Cildañez, la Mesa de Salud de barrio y la Red Intercomunal Cuenca Cildañez.

Historia

Esta propuesta surge en principio de un mapeo participativo realizado por el grupo de trabajo de la Estrategia Regional Urbana del Plan de Manejo de Parque Avellaneda entre los años 2001 y 2004. Uno de los ejes de trabajo que surgieron del relevamiento fue el de un Plan de Áreas Verdes del Sudoeste porteño entendiendo la importancia de la interconexión entre los espacios verdes en la ciudad.

Posteriormente la terrible inundación del año 2013 los puso en relación directa con las problemáticas de Cildañez. Este proceso les permitió entender el impacto de algunos procesos que afectaron el área, tales como la decisión de colocar un Mataderos sobre el arroyo en el 1900, la conexión que con el nombre de Aliviador del Maldonado generó un trasvasamiento del 40% de la cuenca del Maldonado a la de Cildañez en 1940, y por último el entubamiento del arroyo que rectificó su traza en 1965.

“Queremos que vuelva a ser una fuente de vida, un arroyo de paisaje nativo en la Ciudad”, aseguran en su página web desde Cuenca en Red.

Allí se definen como “una Red Técnica-Política-Comunitaria que se despliega conformando un espacio horizontal y diverso, donde las reglas son acordadas, la información está disponible y las decisiones se toman por consenso, como fruto de la densidad que toman fundamentos con raíces y alas. Un espacio de innovación permanente donde se ensayan en el presente escenarios del futuro. Donde se promueven políticas públicas con participación popular que permiten explorar nuevas relaciones Estado-Sociedad que fortalecen y amplían la democracia”.