Integraba un grupo de delincuentes intentaba robarle a un delivery. Dos de los cómplices fueron heridos y otro huyó.
Un oficial de la Policía de la Ciudad mató a un ladrón de 16 años que trataba de robarle a un repartidor, junto con otros tres partícipes, en el barrio porteño de Parque Avellaneda, Comuna 9. En cuanto a los demás, dos fueron internados por sus lesiones y otro está prófugo.
El hecho ocurrió el domingo pasado por la noche, en Martínez Castro al 1200. En esa calle, un delivery de una aplicación de comidas que estaba por entregar un pedido fue interceptado por los atacantes, que bajaron de un auto e intentaron asaltarlo.
En ese momento también llegaba al lugar el policía, quien traía a un amigo de un familiar para dejarlo en su casa.
De inmediato, el agente se identificó y dio la voz de alto a los ladrones, pero éstos comenzaron a disparar, lo que desencadenó un tiroteo en plena vía pública.
Producto de la balacera, uno de los delincuentes, de 16 años, fue abatido y otro resultó herido. Intentó escapar pero con un balazo en la pierna quedó tendido en el cruce de la avenida Eva Perón y Laguna, desde donde fue trasladado por personal del SAME al hospital Piñero.
Los otros dos integrantes de la banda escaparon a bordo del Peugeot 208, que fue encontrado más tarde por la Policía en la Comisaría Vecinal 8B. El vehículo tenía pedido de secuestro por robo desde el 23 de diciembre, según informaron fuentes oficiales.
Minutos después, un hombre ingresó al centro de salud de la Avenida Varela con lesiones de arma de fuego. La víctima del atraco, quien también fue alcanzado por las balas y derivado al nosocomio del barrio de Flores, lo reconoció como uno de los cómplices y quedó detenido.
Por su parte, otro de los delincuentes sigue prófugo.
El ladrón que murió en el tiroteo tenía 16 años y había sido arrestado en los últimos dos años por los delitos de robo, robo agravado por el uso de arma de fuego y encubrimiento.
En el lugar, se incautó una patente del Peugeot, la moto con caja de delivery y trece vainas servidas de calibre 9 milímetros. También fue secuestrada el arma del oficial damnificado.
Además, los investigadores comprobaron que la noche del sábado 28 de diciembre, solo 24 horas antes, el Peugeot también había sido utilizado para otro atraco, presuntamente por las mismas personas. En ese episodio le robaron a un hombre en Remedios al 3200, a cinco cuadras del tiroteo.
La causa quedó en manos de la Fiscalía de Menores N°5, a cargo del fiscal Martín Garro, y el Juzgado de Menores N°5, a cargo del juez Oliver de Tezanos. Se dispuso la intervención de Criminalística de la Policía Federal Argentina para las pericias.
El ministro de Seguridad porteño Waldo Wolff respaldó en redes sociales el accionar del agente. En su cuenta de X publicó: “Ayer a la noche un oficial de la Policía de la Ciudad frustró un robo a un delivery. Al identificarse y dar la voz de alto los delincuentes lo atacaron con un arma de fuego. Al repeler la agresión abatió a uno e hirió a otro (con múltiples antecedentes penales)”.
Y concluyó: “Quiero ser firme en el respaldo a nuestra policía. Siempre vamos a estar con aquellos que arriesguen su vida para defender a los vecinos haciendo cumplir la ley. Es con orden”.
