Ya se hicieron más de 26 mil intervenciones y los trabajos se van a intensificar de manera considerable hasta fin de año, según aseguraron desde el Gobierno porteño.
La Ciudad anunció el comienzo de las tareas de poda lineal, que tiene el fin de adaptar los árboles al espacio disponible para su crecimiento y desarrollo, y está contemplada en un plan que busca asegurar que los trabajos sobre todos los ejemplares se hagan en un periodo determinado.
Se trata de una actividad estructurada que se lleva a cabo en especies previamente inspeccionados a lo largo de una o más cuadras, para así minimizar riesgos como la caída de ramas, interferencias en propiedades privadas, daños al cableado público, despejar la luminaria, la señalética y los semáforos, garantizar la salud del follaje y eliminar la contaminación visual.
Para coordinar, ordenar y sistematizar el mantenimiento del arbolado en veredas, se implementó un programa estratégico que consiste en el relevamiento, evaluación e incorporación en la nómina de ejemplares a intervenir.
Luego de la inspección, se definen las prioridades según la traza, poniendo un puntaje del uno al cinco, siendo el cinco el más alto. Con esos resultados, se arma un proyecto que tiene que aprobar la Junta Comunal. Una vez aceptado, se comienzan los trabajos, que son realizados por las empresas contratistas del servicio en coordinación con cada comuna. E incluyen levantar las ramas al día siguiente.
La mayor parte de la poda se desarrolla durante el invierno, entre mayo y agosto, porque es cuando se puede talar mayor volumen de la copa. En este caso se busca sacar ramas secas, dañadas o con mal desarrollo, es decir, las que tienen una mala inserción para garantizar la seguridad del árbol.
En esta etapa, hay distintos tipos de intervenciones. Una es la “lineal” o por “corredores”, que consiste en una actividad programada que se lleva a cabo tras inspeccionar previamente los ejemplares a lo largo de una o varias cuadras. Otra es la “puntual”, que se hace a partir de pedidos de los vecinos. Y por último la de “seguridad”, que despeja luminarias, cámaras, semáforos y carteles.
Además, a lo largo del año se llevan a cabo tareas menores o verdes -que consisten en eliminar los brotes o tallos dañados y sin posibilidad de crecimiento-, salvo en los períodos de veda, que es la época del año en la que no se permite talar: en otoño, durante la caída de hojas, y en primavera, durante la brotación. La duración de estos periodos, más allá de las estaciones, varía según el clima y se analiza anualmente.
En lo que va de 2024 ya se hicieron 26.789 podas, de las cuales 16.441 corresponden a las programadas por corredor y 10.348 fueron a partir de pedidos puntuales.
Según el último censo finalizado en 2018, en la Ciudad hay 431.326 árboles. Este año, se plantará un 50% más que en 2023, en total 18.074. Quince mil son los incluidos en el Plan Maestro y 3.074 se sumarán para reemplazar a los que cayeron durante el temporal del pasado 17 de diciembre.
El servicio de poda y retiro de ramas es gratuito. Los pedidos se pueden realizar por la aplicación BA 147, por teléfono llamando al 147, por la web o directamente por WhatsApp con Boti al 11-5050-0147. También hay solicitudes por si las raíces levantaron la vereda.
