El precandidato a jefe de Gobierno por Juntos por el Cambio prometió un viaducto que irá por arriba de la tierra, desde Liniers hasta Once. En la otra vereda, Lousteau, su competidor en las PASO, plantea que vayan por debajo del nivel de la calle.
En el tramo final hacia las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias que se desarrollarán el domingo 13 de agosto, los aspirantes a quedar en las listas definitivas muestran sus propuestas, principalmente en los frentes con internas, como es el caso del oficialismo porteño.
En este contexto, Jorge Macri y Martín Lousteau plantearon soluciones distintas para eliminar las barreras que corren en paralelo a la Avenida Rivadavia.
El primo del ex presidente sostuvo que, de ser elegido, realizará el Viaducto Sarmiento para que las vías corran en altura unos 11 kilómetros, liberando las 35 hectáreas que ocupan hoy.
En su cuenta de Twitter, el precandidato explicó que el tendido irá de Liniers hasta Once, cruzando 22 pasos a nivel, y aseguró que se podrá aprovechar esa área para esparcimiento, espacio libre, comercio y deportes.
“Cada vez que pasa un tren las barreras cortan el tránsito. Tal vez muchos no lo sepan, pero en algunos horarios las barreras pueden llegar a permanecer bajas más del 60% del tiempo total y en casi todos los horarios, el tiempo en que están cerradas supera el 50%”, sostuvo.
La construcción, que llevaría unos tres años según estudios técnicos, sería similar a la que se eligió años atrás para los ferrocarriles San Martín y Mitre ramal Tigre, que desde 2019 van por arriba de la tierra.
Del otro lado, Martín Lousteau, que irá en la misma lista pero por la UCR-Evolución, presentó un proyecto que plantea lo contrario: que los rieles vayan por debajo del nivel de la calle.
En su página web oficial, sostiene que buscará “construir una trinchera de cuatro vías para servicios cortos y expresos y espacios verdes sobre la trinchera”.
El carril circularía tal como lo hace en el tramo entre Once y Caballito, por debajo de la altura de la vereda. A eso le agregarían puentes vehiculares y peatonales. Y en ciertos tramos, al túnel a cielo abierto se le sumarían “techos” para montar espacios verdes, como sucede desde 2018 en Medrano y Bartolomé Mitre.
Sin embargo, los aspirantes a la candidatura que irá a competir en las Elecciones Generales de octubre no dieron a conocer cuánto saldría la obra, cómo se financiaría y si el servicio podría seguir funcionando mientras se lleven a cabo los trabajos.
Un problema de larga data
El tren Sarmiento fue inaugurado en 1857 bajo el nombre de “Ferrocarril Oeste”. Recorría desde el centro porteño hasta lo que en ese entonces era el pueblo de San José de Flores, una zona casi rural. Pero con el desarrollo de la metrópoli y el crecimiento de la población, el riel quedó entre medio de casas y edificaciones.
En ese momento, comenzó a ser una problemática el cruce del carril que atraviesa Liniers, VIlla Luro, Floresta, Flores, Caballito y Balvanera solo en la Ciudad de Buenos Aires.
En 1903 se intentó la primera solución, que consistía en construir una trinchera, con un túnel a cielo abierto. Pero se hizo el tramo de Once a Caballito y se frenó para siempre.
Recién en 2001 se propuso nuevamente continuarlo entre Caballito y Liniers, con el proyecto “Corredor Verde del Oeste” de Aníbal Ibarra. Cinco años después, Néstor Kirchner llamó a licitación por la iniciativa.
Después de muchas idas y vueltas, la obra del Soterramiento comenzó en 2016. Pero duró hasta 2019, cuando se paralizó por falta de fondos, en medio del préstamo del FMI y el incremento de la inflación.Hoy hay 7 kilómetros de túnel a 22 metros de la superficie entre Haedo y Villa Luro, sin terminar y sin un proyecto concreto para finalizarlo.
