La Policía detuvo a ocho personas, que integraban una agrupación que se dedicaba a la venta de tapabocas falsificados con inscripciones del CONICET.
La semana pasada ya se habían incautado 50 mil barbijos apócrifos y se detuvieron cinco personas luego de procedimientos realizados por personal policial de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires.
La Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental, a cargo del doctor Carlos Rolero Santurián, continuó esa investigación con la intervención de la División Delitos Informáticos Complejos de la Policía de la Ciudad y se aprobaron cinco allanamientos en talleres y propiedades de Flores y Parque Avellaneda ordenados por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Número 19, a cargo del doctor Carlos Aostri.
Las inspecciones fueron en cuatro locales y una vivienda particular, donde los oficiales hallaron una gran cantidad de barbijos con las inscripciones de Atom Protect, KN95, 3M, ION-Positivo y Protective Mask, y 14 rollos de telas de color, máquinas de coser y estampado, impresoras y computadoras.
Los talleres no estaban habilitados y tampoco contaban con las mínimas medidas de seguridad y protección.
Y fueron detenidas ocho personas por los delitos de estafa, fraude a la administración, violación de las medidas impuestas por las autoridades competentes para impedir la propagación de una enfermedad y encubrimiento.
Se comprobó luego que una de las personas arrestadas tenía un pedido de captura vigente en una causa de abuso sexual desde 2019 y todos fueron puestos a disposición de la Justicia.
También participaron de los procedimientos, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ), la Agencia Gubernamental de Control (AGC), la Dirección General de Protección del Trabajo y la Dirección General de Migraciones del Ministerio del Interior de la Nación.
