Había sido detenido en mayo y recibió una pena de cuatro años y tres meses de prisión de cumplimiento efectivo por ejercicio ilegal de la medicina.
Un falso médico fue condenado a la cárcel por los delitos de ejercicio ilegal de la medicina, falsificación de documento público en concurso con el uso de documento adulterado (por su falso título de médico) asociación ilícita y defraudación.
Fue la fiscal Celsa Ramírez, titular de la Fiscalía 35, quien logró probar durante el juicio que el imputado no tenía título de médico y había atendido a numerosos pacientes al trabajar como parte del servicio de emergencias de la empresa Securus Life SRL.
La sentencia fue dictada por el titular del Juzgado Penal, Contravencional y Faltas Nº 10, a cargo de Pablo Casas, y es la suma de la pena a tres años de prisión dictada en la presente causa y un juicio abreviado previo, del 15 de agosto de 2019, donde el Juzgado Penal Colegiado N° 03 de la ciudad de Malargüe, Mendoza, lo condenó a un año y tres meses de prisión de ejecución condicional por los ejercicio ilegal de la medicina y estafa en concurso ideal, e impresión fraudulenta de sello verdadero, todos en concurso real.
La investigación de Ramírez se inició luego que una familia de Mataderos (Comuna 9) notara irregularidades en la atención médica de su hija, luego de solicitar un servicio de emergencia y notar que el imputado y el chofer de la ambulancia llegaron al domicilio sin barbijos ni ninguna precaución contra el COVID 19.
La visita médica fue el 21 de marzo y a pesar de todas las recomendaciones sanitarias, el acusado saludó con un beso a la madre de la menor, actitud que sorprendió al resto de la familia. Ante el cuestionamiento, el imputado les respondió: “Si te vas a morir, te morís igual”.
Al momento de revisar a la menor, el imputado le habría tomado la temperatura y el oxígeno en sangre con elementos pertenecientes a los dueños de casa, y les comunicó a los padres que su hija no tenía coronavirus. Luego le recetó paracetamol sin firma ni sello.
Poco tiempo después, la adolescente de 16 años fue trasladada por su familia al Hospital Garrahan, donde estuvo internada cinco días por padecer dengue.
Cuando sus padres buscaron en internet el nombre del médico y detectaron notas periodísticas que lo incriminaban. Sus sospechas pasaron a ser certezas e hicieron la denuncia. El 22 de abril, la acusación llegó a la fiscalía Penal, Contravencional y Faltas N°35.
Durante el mes de mayo, con la activa participación del Cuerpo de Investigaciones Judiciales del MPF de la Ciudad, se hicieron varios allanamientos en la sede de la empresa y en el domicilio del falso médico, y se procedió a su detención en Provincia de Buenos Aires, quedando con prisión preventiva.
Según las pesquisas, cuando los efectivos llegaron a la vivienda el hombre se encontraba con dos maletas a la espera de un remis. Dentro de la casa, se secuestraron elementos de interés para la causa como recetas, sellos, ambos, talonarios y herramientas de utilización médica como un estetoscopio.
Con los procedimientos se verificó que el falso médico trató a más de 10 pacientes, recetó medicamentos para adultos, también a una menor de edad, e incluso realizó un irregular hisopado a una mujer que había mantenido contacto estrecho con la primera víctima fatal de COVID en el país, a quien luego trasladó en la ambulancia sin protocolo alguno.
También fue posible establecer la responsabilidad penal de los socios gerentes de la empresa Securus Life SRL, la empresa para la que trabajaba el imputado, quienes también fueron condenados por el delito de asociación ilícita y defraudación.
La ambulancia, que era propiedad del falso médico, fue expropiada y entregada al Gobierno de la Ciudad para su uso en la pandemia.
