Presentan un programa de abordaje integral para enfermedades transmitidas por mosquitos

El proyecto se enfoca en tratar la prevención de afecciones como el dengue con un anclaje territorial, con énfasis en los barrios del sur de la Ciudad.

La iniciativa fue presentada por Julián Cappa, integrante de la Junta Comunal 7, y tiene como objeto la creación de un programa de abordaje integral, con enfoque territorial, de las enfermedades transmitidas por mosquitos en el ámbito de la Ciudad.

El plan sería ejecutado por cada comuna, quienes trabajarían en articulación constante con las áreas programáticas de los hospitales públicos y los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC), y en consonancia con el plan preventivo ya existente.

“La constatación de más de 7300 casos de dengue confirmados por el Boletín Epidemiológico de la Ciudad a lo largo del año 2020 en todo el distrito, con picos en las comunas del sur de la Ciudad, sumada a la cantidad de casos no informados pero presumibles por sintomatología y relatos varios, nos obligan, en nuestra calidad de representantes institucionales de la ciudadanía, a tomar cartas en el asunto”, manifestó Cappa.

La iniciativa plantea la creación de Oficinas de Vigilancia y Orientación para el seguimiento de las enfermedades, que estarán emplazadas dentro de las sedes comunales, y la conformación de una mesa de trabajo en la que participen todas las instituciones políticas, sociales, religiosas y de la salud de la zona.

La mesa debe informar y asesorar a los ciudadanos acerca de las acciones que pueden  desarrollarse para evitar la proliferación del mosquito Aedes Aegypti así como la fabricación de repelentes caseros; asistir territorialmente a los CeSACs y Áreas Programáticas en el relevamiento de los casos de Dengue, Fiebre Chikungunya, Fiebre amarilla y Zika; y estar a disposición de los centros de salud para el seguimiento telefónico, siempre con un enfoque territorial y personalizado, a cada uno de los casos relevados, garantizando, entre otras cuestiones, la fumigación en los domicilios de las personas infectadas para evitar la reinfección o el contagio comunitario.

También deben articular la plantación de especies de hierbas autóctonas que atraigan a depredadores naturales de mosquitos, y la ubicación estratégica de estanques que, en complemento con las plantas, puedan contribuir a recrear la riqueza ambiental del ecosistema; y relevar las zonas de posibles criaderos de mosquitos (terrenos baldíos, casas abandonadas, obras en construcción, autos abandonados, etc.). 

En caso de encontrar un clúster (zona de concentración de casos) deberían informarlo al presidente de la comuna y al Ministerio de Ambiente y Espacio Público para garantizar el descacharreo, fumigación y limpieza de los criaderos, y la entrega de repelente a la población que pudiera requerirlo.

“El presente programa busca profundizar los alcances y territorializar las acciones del Plan preventivo ante enfermedades transmitidas por mosquitos de la Ciudad, incorporando la dimensión de la recreación de la riqueza ambiental del ecosistema pampeano como principal eje de trabajo. Luego, las tareas de prevención, sin soslayar el rol indelegable del Estado pero a la vez resaltando la necesaria acción comunitaria solidaria (no sirven acciones individuales ni aisladas) y por último sí, enfocándose en tareas de fumigación cuando no hubiere otra solución, especialmente en situaciones de epidemia”, apuntó el comunero.

En cuanto a la financiación, el escrito sostiene que los gastos que demande el proyecto serán imputados a la partida presupuestaria, y no podrá ser inferior al 3% del presupuesto total asignado a las 15 comunas.

“Si observamos los número del año fiscal 2020, el 3% del presupuesto total destinado a las comunas es de $105 millones, cifra que estimamos suficiente como base (nunca como techo) para encarar la prevención de estas enfermedades que tanto han dañado a los porteños. Si tomamos como referencia el proyecto de Presupuesto 2021, estamos hablando de $161 millones. Con ese presupuesto puede sumarse personal necesario para integrar el equipo técnico de las oficinas de vigilancia  e incorporar todos los insumos materiales, de software, y demás que se utilicen en el cumplimiento de las tareas”, concluyó Julián Cappa.