Tres años después de constituirse como cooperativa no solo consiguieron mantenerse sino que aumentaron el número de socios. Una brisa de alivio en tiempos de crisis para las Pymes.

Aumentan las tarifas, el dólar sube y baja sin previo aviso, la inflación no cede. En un contexto difícil para sostener un negocio independiente, dos restaurantes de la zona céntrica de Mataderos cerraron sus puertas en las últimas semanas: Taxco (Avenida Juan Bautista Alberdi y Murguiondo) y Luna Pampa (Avenida Larrazábal 1264).

“Nos hace acordar a momentos que nosotros también pasamos”, se lamenta Carlos Carvalho, el presidente de la cooperativa Los Cabritos. A pesar de las duras condiciones que atraviesa la Argentina, el local de Avenida Juan Bautista Alberdi 6161 (Mataderos, Comuna 9) es sustentable.

En diálogo con AVISPADOS, Carvalho desmintió versiones que aseguraban que Los Cabritos no andaba bien, aunque reconoció que no son inmunes a los vaivenes económicos nacionales.

“Nos afecta, porque tenemos miedo de que baje el trabajo, no venga el público. Todos se quejan”, relató. La fórmula mágica para que eso no pase es, según Carvalho, el equilibrio entre “calidad, atención y precio”.

“La gente está ponderando que mejoramos en eso. Lo tenemos bien aceitado y tratamos de dar lo mejor a un costo relativamente bueno para el barrio”, explica. Y subraya: “Desde que iniciamos la cooperativa hasta ahora hemos trabajado el doble”.

El restaurante Los Cabritos renació del abandono en el que lo habían sumido sus dueños anteriores, la firma Zupay. En octubre de 2016, mediante un proyecto aprobado en la Legislatura, los trabajadores (ya asociados) recibieron el permiso de uso del inmueble y sus elementos por dos años. En 2017, este período se estiró a cinco.

El esfuerzo, según se desprende de su historia, da frutos. Hace un mes les aprobaron la instalación de gas a nuevo que hicieron (el local funcionaba únicamente con electricidad) y el costo de la obra salió de las arcas de la cooperativa.

Además, cuando hay algún evento o saben que habrá más trabajo llaman a algunos colaboradores que hacen extras. De hecho, dos ex mozos de Luna Pampa y Taxco forman parte de este grupo.

Carlos se lamenta por no poder ayudar a todos, pero cuenta con orgullo que la cooperativa empezó con 15 socios y ahora tiene 19. Incluso los llaman para pedirles asesoramiento y hasta los convocan para eventos relacionados con las Pymes.

La buena dirección del negocio no lo hace dormirse en los laureles. “Hasta 2021 estamos bien, seguramente un año antes pediremos que se renueve”, cuenta. Y concluye con esperanza: “Por suerte, estamos mirando a futuro”.

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