El actual presidente de Deportivo Español tiene la ardua tarea de defender el club que dio vida al Bajo Flores. En plena negociación con el Gobierno de la Ciudad para evitar el quite de más tierras para traspasarlas a la Policía, le explicó a AVISPADOS los pormenores del comodato que vence en menos de 20 días.
Melina Lacoste
-¿Cuál es la situación económica actual del club?
-No es buena, es como la mayoría de los clubes del ascenso. No recibimos ayuda de ningún tipo. Tenemos alrededor de 2 mil chicos entre infantiles e inferiores y el poco ingreso que tenemos proviene de la televisión y de alguna publicidad. El resto lo aportamos los dirigentes.
-¿Cuáles son las propuestas que le hicieron al Gobierno para evitar el quite de tierras?
-Nosotros tenemos un comodato de 10 años con una cláusula por la cual la Policía de la Ciudad, el Gobierno y el Ministerio de Justicia nos lo renovaban automáticamente al terminar el período.
Ahora, la Policía necesita más predio y están negociando con nosotros para sacarnos tierras. Es muy triste esto para Español porque cumplimos una función social muy importante en el barrio. Lo único que esperamos es que por lo menos nos den una cantidad de terreno suficiente en el Indoamericano como para poder seguir cumpliendo con esta labor social en la zona.
-¿Cuánto ha perdido el club hasta ahora? ¿Y qué está a punto de perder?
-Teníamos 3 piletas de natación, 3 canchas de hockey, 8 canchas de tenis, 5 canchas de fútbol, un quincho enorme y 2 gimnasios. Ahora nos quieren sacar la cancha de baby fútbol, el buffet y el estacionamiento.
-¿Qué creés que significa el club para los vecinos?
-Nosotros le damos una taza de leche a los chicos que necesitan, estamos en un barrio muy carenciado. Poblamos el Bajo Flores, el club puso el primer médico, el primer teléfono… La verdad es que no nos merecemos el trato que estamos teniendo.
-¿En qué instancia está ahora la negociación con el Gobierno?
-El jueves (por mañana 3 de mayo) deberíamos recibir una “carta intención” de ellos, en la que ofrecerían hacernos una confitería detrás de la cancha auxiliar. Además, estamos tratando de que también nos construyan una mini cancha de baby fútbol cubierta, porque los más chiquitos entrenan en invierno a las 18 o 19 al aire libre. En el club no tenemos nada techado.
-¿Qué les ofrecen en el Indoamericano?
-Hasta ahora no nos ofrecieron ninguna cancha, nos quieren dar una sola, pero no hacemos nada con eso. Si nos dieran varias, podríamos usarlas en fútbol femenino, en las inferiores… Podríamos utilizar los campos auxiliares que están sobre la calle Santiago de Compostela para hacer una pileta y darle otra vez una vida social al club y a la gente del barrio, poder tener una colonia de vacaciones.
En el Indoamericano hay muchísimas hectáreas, no puede ser que no le puedan dar 4 canchas a Español.
-¿En qué términos se está dando la negociación?
-En buenos términos, queremos agotar todas las instancias de diálogo, no estamos pidiendo nada de otro mundo, han ayudado a todos los clubes, no entiendo por qué a Español no.
La carta de intención que el gobierno me tiene que enviar el jueves la voy a elevar a criterio de los socios, quienes son los que van a decidir. Estamos esperando que las autoridades tomen conciencia de que una hora de un pibe en el club es una hora menos en la calle.
-¿Reciben ayuda de otras instituciones?
-Nosotros recibimos apoyo de los clubes. Hay una asociación de hinchas, un foro social. Hay muchas entidades que nos apoyan. Hace 14 años había un caballo dentro del estadio, los yuyos tenían 3 metros de alto. Los socios y los hinchas pintaron todo, no le pedimos nada a nadie y lo dejamos funcionando como está hace 10 años. Español es una colectividad y la gente de Bajo Flores nos acompaña.
El 21 de mayo vence el comodato que Luis Tarrío Gomez firmó para evitar la pérdida total del club hace una década atrás. Antes de esa fecha debería estar resuelto el destino del Gallego.
Sin embargo, Tarrío Gomez deja en claro que los socios están disconformes, no se olvidan de que les han prometido cosas que jamás se cumplieron.