A dos años de la noche en la que el adolescente fue embestido por un colectivo de la línea 55 en Mataderos, la Cámara de Casación exigió volver a investigar el hecho.

Cuando en la tarde de ayer los familiares y amigos de Emanuel Lugones instalaron una estrella amarilla en memoria del chico, la emoción del momento se mezclaba con la sensación de que por primera vez tendrán la posibilidad de hacer justicia.

Es que a principios de mayo la causa fue reabierta y enviada nuevamente al Juzgado Criminal de Instrucción n° 7 para que se rehaga la investigación.

Desde el accidente –ocurrido el 17 de junio de 2015 en la esquina de Avenida Directorio y Murguiondo- la familia de Emanuel denuncia irregularidades en el accionar policial y judicial, la recolección de pruebas y el llamado a testigos imparciales.

Después de que el Juzgado cerrara la causa en 53 días, la apelación y la lucha dieron frutos: el colectivero volvió a quedar imputado por homicidio y comenzaron las declaraciones de los testigos propuestos por la querella.

En diálogo con AVISPADOS, la mamá de Emanuel, Silvana Sbezzi, consideró que la anulación de la sentencia era “una buena noticia”. Sin embargo denunció que la instructora del Juzgado (la misma que participó la primera vez) había vuelto a cometer irregularidades.

“El viernes el abogado pasó de casualidad y nos encontramos con que ella estaba citando a nuestros testigos de manera telefónica, en lugar de hacerlo con una cédula, como corresponde. Decía que no los encontraba”, contó Sbezzi.

El único testigo que fue a declarar a principios de este mes lo hizo sin la presencia del abogado querellante, porque la instructora “se olvidó” de notificarlo. “Empieza otra vez a hacer de las suyas, pero vamos a hacerle un seguimiento”, prometió la mamá de Emanuel.

Por otro lado, se resolvió unificar la causa por el accidente con la que investiga las irregularidades ocurridas en la Comisaría 42º en los días posteriores al hecho.

Por ejemplo, ya se pudo comprobar que el tanque de nafta de la moto chocada fue reemplazado por uno nuevo cuando el vehículo estaba secuestrado por la Policía.

“El que era comisario declaró que la firma del expediente era de él. Luego se rectificó y dijo que seguramente había sido el subcomisario”, explicó Sbezzi.

El 17 de junio de 2015, Emanuel Lugones volvía a su casa después de cumplir su turno como delivery. Circulaba por la calle Murguiondo en Mataderos y al llegar a la Avenida Directorio fue embestido por un colectivo de la línea 55.

El impacto provocó su muerte al día siguiente. El 19 de junio Emanuel cumplía 18 años.

“Nos llevó dos años hacer que llamen a los testigos que realmente vieron el accidente. Es lamentable: si uno no insiste, si uno no se cansa de insistir y pelear, si uno no tiene un abogado, no podés llegar a la justicia. Se abusan de eso. Así es como la mayoría de los casos quedan impunes”, criticó con tristeza Sbezzi.

Desde ayer, una estrella amarilla con el nombre de su hijo lo recuerda en el lugar del accidente.