La Ciudad podría desde mañana quedar a cargo de los juegos de azar del distrito. Los trabajadores de Lotería Nacional manifestaron su preocupación por la posible pérdida de derechos.

La Legislatura tratará mañana en sesión especial la norma que acepta la transferencia de los juegos de azar que se practiquen en su territorio. Hasta hoy, el control está en manos de Lotería Nacional.

De aprobarse el proyecto enviado al Parlamento por el Poder Ejecutivo, las agencias oficiales de venta al público, el Hipódromo de Palermo, las tragamonedas y el casino flotante de Puerto Madero pasarán a ser controlados por un nuevo organismo denominado Lotería de la Ciudad de Buenos Aires SE (LOTBA SE).

El manejo de los juegos de azar está en manos del organismo nacional desde antes de que la Ciudad se transformara en un distrito autónomo. Con el convenio vencido en diciembre pasado, el Gobierno comenzó a realizar gestiones para trasladar el poder (y los fondos) a la administración porteña.

El primer paso en ese sentido fue dado en junio, cuando el presidente Mauricio Macri firmó un decreto para que “se efectivice la asunción de competencia que le corresponde a la jurisdicción local”, en alusión a la Ciudad.

 

Recursos Humanos

A pesar de que el proyecto de ley asegura mantener “la totalidad de las condiciones laborales vigentes, incluyendo salario y antigüedad”, los empleados que cumplen funciones en la actual Lotería Nacional realizaron distintas manifestaciones porque consideran que sus fuentes de trabajo están en peligro.

En diálogo con Avispados, Jorge Capurro, referente gremial de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) en Lotería Nacional resumió: “Solicitamos que, de aprobarse la ley, se contemple que el convenio siga en vigencia para aquellos que pasen a ese ámbito”.

Capurro remarcó además que “Lotería Nacional pasaría a ser residual”. “El eje es donde se recauda dinero que se lo llevaría el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a través de LOTBA”, señaló.

“No negamos la transferencia, sería decisión política. Pero lo que pretendemos es que los 890 trabajadores que están cumpliendo funciones tengan estabilidad laboral e ingreso salarial asegurado”, detalló.

Los empleados de Lotería Nacional ya vivieron este año otra situación de desestabilización cuando en marzo el Gobierno de Cambiemos despidió a 180 trabajadores.

Además, las denuncias a Cristóbal López por no pagar los cánones de Ingresos Brutos por sus salas de juego mancharon la reputación del sector. “Una cosa son las cuestiones empresariales que no se han hecho como corresponden y otra cosa son los trabajadores que cumplen sus tareas y necesitan su ingreso salarial para sostener sus familias. No tenemos responsabilidades del manejo de fondos”, distinguió Capurro.

Desde ayer, los empleados están de paro por tiempo indeterminado hasta tanto no les aseguren su continuidad laboral y el pago de un bono de fin de año de 4 mil pesos.