La Policía Metropolitana entró al hospital neuropsiquiátrico de Barracas cuando recién despuntaba el día. Era viernes y estaban dispuestos a custodiar la demolición de una estructura de ladrillos para el futuro centro cívico.

En el lugar funcionaba el Taller Protegido 19 donde los internos del Borda confeccionaban muebles para hospitales porteños. El derrumbe tenía como fin allanar el terreno para la llegada de la nueva sede del Gobierno de la Ciudad que nunca fue.

Médicos y pacientes (algunos con conciencia, otros solamente de casualidad)  se interpusieron entre las grúas y el Taller. La actitud disgustó a la Policía y se desató (como nudo que pasó años contenido) una represión vergonzosa.

Enseguida llegaron legisladores, periodistas y delegados gremiales para aumentar el grosor de la resistencia. Siguieron los disparos con balas de goma, los golpes de cachiporra, el rocío de gas pimienta, los gritos e insultos. La receta del castigo.

20 civiles y 17 uniformados resultaron heridos y 8 personas fueron detenidas. El por entonces jefe de Gobierno Mauricio Macri dio esa tarde una conferencia de prensa escoltado por la vicejefa de Gobierno María Eugenia Vidal y el jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta.

“Iban a dejar construir. Lo que sucedió fue lo contrario”, expresó Macri. “La Policía fue a ese lugar solamente a cuidar por la salud y la tranquilidad de los que tenían que hacer el trabajo”, se despegó el funcionario.

La lenta Justicia ese día actuó con celeridad. La Cámara en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad emitió un fallo donde declaró ilegal el accionar oficial y multó a los funcionarios. Además, ordenó detener las obras.

La causa siguió porque el daño ya estaba hecho. Sin embargo, en agosto del año pasado la Sala III de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional sobreseyó a Macri, Vidal, Rodríguez Larreta y al ex ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro.

En la resolución el jefe y el subjefe de la Policía Metropolitana, Horacio Alberto Giménez y Enrique Pedace volvieron a quedar procesados, a pesar de un sobreseimiento dictado en la instancia anterior.

El Taller Protegido19 quedó hecho recuerdo porque la demolición finalmente lo alcanzó. En el Presupuesto 2017, el oficialismo destinó dinero a la reconversión de los hospitales psiquiátricos en institutos de neurociencias, una idea resistida por especialistas.