El proyecto asegura que, desde la declaración de su autonomía, el ícono cultural porteño atraviesa un “proceso de vaciamiento”. Denuncian deterioro edilicio y precarización laboral.

La iniciativa que ingresó esta semana a la Legislatura apunta a terminar con los espectáculos privados y “la obtención de recursos” que condicionen la programación propia del Teatro Colón.

Para el autor del proyecto, el diputado Marcelo Ramal (Frente de Izquierda y de los Trabajadores), la ley de autarquía fue perjudicial a nivel artístico, en las condiciones de contratación del personal y en el plano arquitectónico.

“La injerencia de capitales privados sólo ha llevado al Colón a un espacio de disputas comerciales y no ha hecho más que retroceder en términos de su histórica producción propia”, argumentó.

Según Ramal, la solución es ponerle fin a la autarquía y crear un directorio de 7 miembros relacionados con el mundo artístico elegidos por los trabajadores. El financiamiento del Teatro surgiría del presupuesto general de la Ciudad y por la venta de entradas.

De esta manera, el texto asegura que la supervivencia del espacio insignia de la ópera local no dependa de ingresos privados “o que condicionen su programación a la percepción de tales recursos”.

Además, el proyecto promueve el pase a planta permanente de todo el personal contratado. “Se constituye la necesidad imperiosa de terminar con la tercerización en la mano de obra (…), así como el retorno de los talleres esceno-técnicos y el Instituto Superior del Arte”, refuerza.