La Justicia resolvió ayer dejar en libertad a Miguel Ledesma y Maximiliano Acosta y condenar a 3 años de prisión en suspenso a Gabriel Pereira de la Rosa por el hecho ocurrido en 2013.
El veredicto del Tribunal Oral en lo Criminal nº7 imitó el pedido del fiscal Oscar Ciruzzi, quien había señalado sólo a Pereira de la Rosa como responsable de los disparos con balas de plomo.
Los tres acusados estaban cumpliendo tareas pasivas en la flamante Policía de la Ciudad, por lo que Ledesma y Acosta ya están en condiciones de volver a trabajar activamente. Por su parte, Pereira de la Rosa quedó desafectado de la fuerza, pero no irá a prisión.
El juicio –que comenzó hace casi un mes- buscaba esclarecer lo ocurrido el 12 de marzo de 2013 durante la represión a manifestantes en defensa del espacio cultural Sala Alberdi.
En esa ocasión tres personas recibieron disparos con proyectiles de plomo, entre ellos los periodistas populares Esteban Ruffa y Germán de los Santos, que se encontraban cubriendo la represión.
“Lo que el Tribunal decidió fue ir por el camino fácil, del hecho aislado, del loquito suelto que se le ocurrió tirar con plomo en un lugar y en un momento donde estaba prohibido usar esa munición”, resumió la abogada de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) María del Carmen Verdú.
Verdú le contó a AVISPADOS que los policías habían dividido sus defensas: Ledesma y Acosta estaban patrocinados por el estudio de la familia del por entonces ministro de Seguridad Guillermo Montenegro y Pereira de la Rosa por Juan Martín Cerolini, el mismo letrado que defendió al cura de la dictadura Christian Von Wernich.
“Desde el principio de la causa advertimos que había una estrategia dividida entre las dos defensas. 2 a 1 le echaban la culpa a Pereira de la Rosa, y todo indica que les creyeron a ellos y no al otro”, explicó.
Para Verdú “absolver a todos era imposible” por las balas en los cuerpos y las contundentes pruebas recabadas. De hecho, existe un video donde se ve claramente el momento en el que Ruffa y De los Santos reciben los disparos.
“No podemos dejar de vincular la sentencia con las declaraciones del presidente Mauricio Macri cuando amenazó a los jueces del fuero laboral. Si ese tipo de mensajes disciplinadores los hacen a los magistrados de ese fuero, imaginémonos lo que hacen -probablemente en forma privada- cuando se trata de su propio aparato represivo”, advirtió Verdú.
El 13 de junio se conocerán los argumentos del fallo y la querella apelará luego ante Casación la sentencia dictada ayer. “Agotamos todos los espacios de lucha incluso aquellos en los que sabemos que entramos desde una posición completamente desventajosa”, cerró la abogada.