El próximo sábado 24 se celebrará la tradicional Fogata de San Pedro y San Pablo. La caravana recorrerá el barrio junto al Fantoche de las Miserias, que finalmente será quemado.

Como se trata de una puesta artística conjunta entre actores culturales y barriales, el equipo del Complejo Cultural Chacra de Los Remedios y el Grupo de Teatro Callejero La Runfla, el evento contará con intervenciones teatrales, musicales y de danzas.

El encuentro comenzará a las 16 en el ex centro clandestino de detención El Olimpo (Ramón Falcón 4250). Allí, se presentará al muñeco gigante que simboliza las miserias de cada uno.

Los vecinos y estudiantes de escuelas de la zona caminarán rodeando al Fantoche (custodiado por zanquistas) hasta el Playón del Antiguo Tambo, en el Parque Avellaneda.

Durante el recorrido irán haciendo paradas artísticas en la Plaza Che Guevara (Benedetti y Ramón L. Falcón), en la esquina de la avenida Juan Bautista Alberdi y Lacarra y en el cruce de ésta con la avenida Directorio.

Ya en el Playón del Parque, los espectadores podrán disfrutar del espectáculo “Luz de Fuego”, en el que el Fantoche de las Miserias es vencido y trasladado hacia la fogata preparada en las Canchas Peuser, a pocos metros.

En caso de lluvia, los organizadores anunciarán en su página de Facebook si se traslada al domingo 25 de junio o a la semana siguiente.

La tradición indica que el Fantoche simboliza lo no deseado, por lo que quemarlo permite “seguir apostando a ser mejores personas y poder vivir en un mundo más solidario”. Por eso, la gente aporta sus propios “fantochitos” que también son arrojados al fuego.

“Los vecinos participan de diferentes maneras, esto se hace con la comunidad”, le dijo a AVISPADOS el fundador de La Runfla y docente de la Escuela Metropolitana de Arte Dramático Héctor Alvarellos.

Una vez encendida la fogata, habrá un show musical con instrumentos originarios. Los vecinos pueden colaborar el viernes con el armado de la pira o llevando alimentos a la Casita de la Selva (Pasaje La Selva 4022) y al Tambo que se incluirán luego en un guiso comunitario con el que cerrarán la jornada.

“Las fogatas fueron creciendo en cantidad de gente, incluso vienen de otros barrios, es un rito que están esperando”, celebró Albarellos.