Después de que se cumplieran dos años de la sanción de la ley que ordenaba expropiar el Mirador Salaberry de Mataderos, se presentó un pedido de informes para saber por qué no ha ocurrido.

Además, la iniciativa que ingresó al lunes a la Legislatura exige conocer si el Banco Ciudad realizó la tasación correspondiente, si fue previsto un presupuesto para llevarla adelante y si ya está emprendida la contienda judicial.

El pedido de informes fue firmado por la diputada y vecina de la Comuna 9 Paula Oliveto Lago (Coalición Cívica) quien ya lo había presentado en diciembre del año pasado.

Ahora, deberá contar con el consenso suficiente para ser tratado en el recinto y, recién ahí, contestado por el Poder Ejecutivo porteño.

La edificación, ubicada en la Avenida General Paz 13.524, estuvo a punto de ser vendida en 2013. Gracias a la lucha y la presión vecinales se impidió la transacción y se logró la ley de expropiación. A pesar de su promulgación en 2014, la norma sigue sin cumplirse.

Edificio con historia

El Mirador Salaberry es uno de los tres de su clase que quedan en pie en la Ciudad. Fue construido en 1858 para divisar las tropas de ganado que era arriadas desde La Tablada, y proveer de agua a los animales antes de su ingreso al Mercado de Hacienda.

Hasta ahora, cuenta con una con una protección cautelar y grado de intervención 1 en el Código de Planeamiento Urbano.

En diciembre del año pasado el Gobierno porteño presentó un proyecto para declararlo como parte del patrimonio cultural del distrito. “¿Para qué tanta declaratoria si no se cumple la ley?”, había replicado en ese momento la presidenta de la Asociación Civil Foro de la Memoria de Mataderos Zulema Cañas.

En diálogo con Avispados, la museóloga había explicado que la expropiación caduca tras 5 años sin ser cumplida. “Quedan dos y el propietario tiene 93 años”, había concluido remarcando la urgencia que denota la temática.