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Tomás Fiszman: La hora de reformular la música clásica
Viernes, 20 de Enero de 2017 11:48

1186Tomás Fiszman es violonchelista y aunque toca en la calle prefiere no encasillarse con el mote de “músico callejero”, sino simplemente músico. El debate entre lo aristocrático y lo popular lo desvela y elige divertirse cuando alguien lo increpa por interpretar “El bombón asesino” con el violonchelo. Este es Tomás Fiszman a través del lente de Dana Cartannilica de Wip Fotografía.

 

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 Por Dana Cartannilica - Wip Fotografía

 

En Recoleta pueden encontrar a muchos artistas durante los fines de semana trabajando en la vía pública. Algunos están hace muchísimo tiempo, otros van a probar suerte. Este último es el caso de un cuarteto de cuerdas que llamó la atención de los transeúntes por hacer versiones convocantes de temas populares.

 

Salieron de un casamiento y para divertirse siguieron tocando en la vereda frente al Cementerio. Casi todo lo recaudado fue consumido en una potente merienda. El violonchelista, Tomás Fiszman nos contó su experiencia trabajando en el subte durante algunos veranos y el balance de esta presentación única.

 

FICHA TÉCNICA

 

-¿Cómo empezaste con la música y cuándo la llevaste a la calle?

 

-Empecé de chiquito, a los ocho años en el conservatorio con piano, a los 16 agarré la guitarra y a los 19 empecé con el violonchelo porque quise hacer una carrera más clásica, siempre tratando de complementar un poco con los conocimientos de armonía y cuestiones más populares que no se trabajan tanto con los instrumentos de cuerda.

 

En la calle comencé algunos veranos atrás porque había poco trabajo en los meses de enero, febrero y marzo. Entonces me contacté con una amiga que tocaba en el subte y le propuse hacer dúo de violonchelo y guitarra. Ella lo hace frecuentemente y yo, cuando me hacía falta, me sumaba a ella.

 

No recuerdo cómo empezó tocando Valeria, pero ya se conocía a todos, los policías, los músicos, los vendedores… Así que estar al lado de ella fue una garantía de que iba a salir todo bien. En el subte primero toqué en el andén porque no me animaba a subir al vagón con el violonchelo y fue una situación tranquila, no fue algo tan movilizador, te podés concentrar más en el instrumento, no estás tan cerca de la gente.

 

Algunos paran y se quedan mirando pero la primera vez que entré al vagón fue bastante más fuerte, porque tenés a todos muy cerca y primero te miran como si fueras un chanta… lograr cambiarles la cara es como un desafío lindo y es una sensación de expectativa, ver cómo cambiar el clima es una sensación interesante.

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-¿Cómo te las arreglaste para manipular un instrumento tan grande en los coches del subte?

 

-Tuve que cambiar la forma de agarrarlo, lo hacía con las piernas pero no es algo que haya inventado yo, el chelo desde el Barroco se toca agarrado con las piernas. El puntal, el palito que le sale de abajo al chelo y va bastante adelante, es ideal para que se lo lleve puesto cualquiera y se tropiece, pero era necesario pasar por esa experiencia porque fue completamente diferente a tocar en el andén.

 

-¿Qué es ser un músico callejero?

 

-No me ubico en la categoría Músico Callejero como tampoco en la de Músico Clásico o Popular, sí me siento músico porque trabajo todos los días para mejorar y profundizar el manejo del instrumento, en el lugar en donde salga a tocar sea la calle, en un escenario o teatro importante. Todo el tiempo uno trata de hacer música de la mejor manera, las veces que toqué en la calle le puse la misma exigencia que las veces que toque en teatros. A mí me importa poder mostrar todo el trabajo que hay detrás y hacer un buen producto musical.

 

-¿Cómo reacciona el transeúnte cuando escucha sonar el violonchelo?

 

-Con la gente es un éxito seguro, es un impacto muy directo. Tiene el tema que cualquier error que tengas se nota, si desafinas se da cuenta cualquiera. El nivel de impacto muestra una distancia que tiene la gente con estos instrumentos que a mi criterio podría ser mucho más corta. Estos instrumentos de cuerda frotada se caracterizan por ser complejos porque tienen un nivel de expresividad muy fuerte. Hacer esas cosas supone que uno tiene un mundo interno muy rico, un montón de búsqueda interna, pero a la vez la dificultad técnica hace que se necesite mucho trabajo minucioso y obsesivo para llegar a hacer que algo suene mínimamente bien. Entonces, estás todo el tiempo alternando entre esos dos polos para trabajar con el instrumento y eso la gente lo nota.

 

-¿Qué hay que hacer para acortar esa distancia que decías?

 

-Hay varias cosas por cambiar. Por un lado, deberían haber muchas más orquestas que den trabajo. Como es mi caso, acabo de entrar a la Banda de Gendarmería y las Bandas de las Fuerzas Militares tienen un régimen laboral más beneficioso que las orquestas oficiales como la Sinfónica Nacional. Yo vivo en Vicente López que es un municipio rico y no tiene Orquesta Municipal, pero tranquilamente podría tenerla.

 

Por otro lado, en los Conservatorios hay que cambiar la orientación porque están preparados para crear profesores de escuela secundaria y no a generar músicos profesionales. Entonces termina siendo una carrera de hobby para muchos y eso genera que no haya una buena difusión de lo que son estos instrumentos, entonces hay un 90 por ciento de guitarristas y pianistas y un 10 por ciento del resto. Estos instrumentos como el violonchelo, contrabajo, corno y fagot son hermosos y se puede vivir de ellos.

 

-¿Qué fue lo más lindo que te pasó tocando en el subte?

 

-Lo más lindo que me pasó no fue tocando. Cuando hacíamos el dúo con Valeria siempre llegábamos hasta una estación con ascensor y cambiamos de andén. Un día veo que viene un señor con un palo de ciego con una nena no vidente de siete años. Ella agarra y toca con la mano el violonchelo y lo reconoce entonces nos quedamos charlando. Se llama Valentina y tiene un oído y un talento musical impresionante. Quedamos en contacto, fuimos a su casa, zapamos con ella. Por eso creo que lo más lindo que me pasó tocando en la vía pública es haber conocido a Valentina.

 

-¿Cómo es un mal día?

 

-Se puede dar por muchas cosas. Si estás muy necesitado de plata y no dejen mucho en la gorra, que esté todo lleno de músicos y no puedas tocar o que te venga a echar la Policía. De todas formas, lo que más me enoja es cierta reacción de la gente.

 

Me acuerdo una vez que, mientras Valeria pasaba la gorra, yo me pongo a tocar “El bombón asesino” con el violonchelo y viene un tipo a decirme que era un lástima que con un instrumento tan de élite toque esa música, nos pusimos a discutir porque yo le decía que a mí me gustaba, pero esa visión que sólo hay que tocar para la aristocracia me enoja aunque, a veces, me da gracia. Aunque nunca nos pasó nada terrible como que se rompa un instrumento.

 

 

GALERÍA

 

“Hacemos temas populares porque la gente se acerca a lo que conoce, vamos a lo que seguro van a reconocer y a lo que les impacta. En el subte teníamos temas un poco distintos, pero siempre con un ritmo claro, como un blues, un rock and roll… nunca buscaría en la calle tocar ritmos inexplorados siempre vamos a lo que suena familiar”. 

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“Espero que los gobiernos sigan fomentando todo lo que son los programas de orquestas escuelas, que los instrumentos de orquesta se acerquen a los chicos de bajos recursos y que vean que puede haber una salida musical por este lado. Lamentablemente, hace un tiempo que no se les paga a los profesores pero que ayuden a allanar el camino para la música orquestal que es la menos difundida y es bien remunerada. Realmente se puede trabajar si uno se esfuerza por mejorar y es laburante”.

  

“Cuando la Policía controlaba más venían y te decían de sacar el permiso, entonces íbamos a la calle Agüero, no te dicen mucho. Mandé el mail y nunca me contestaron. No es algo que esté bien armado, pero como iba esporádicamente no insistí mucho”.

 

INFORMACIÓN DE INTERÉS

 

El cuarteto que se ve en las fotos estuvo integrado por:

Violín 1: Nacho Bullrich

Violin 2 : Belén Reggiani

Viola: Damián Rojas

Violonchelo: Tomás Fiszman

 

La mayoría son alumnos de la Orquesta de Cuerdas del Conservatorio Juan José Castro y en su facebook se pueden enterar de todos los conciertos gratuitos que realizan.

 

ÁLBUM COMPLETO

 

 

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